Tuvo que esperar mucho, quizá demasiado tiempo para celebrar un gol, pero al menos lo hizo en un buen momento. Emilio Palacios marcó el primer tanto con la camiseta del club Independiente Nacional de El Salvador luego de 461 minutos en ayuno.
Pero ese gol no sólo le dio un respiro al delantero nica, que había batallado en nueve juegos en busca del primero, también le dio vida al Independiente que estuvo a punto de sellar su descenso a la Segunda División salvadoreña de no haber logrado un triunfo 2-1, como lo hizo ante el Once Municipal el domingo pasado.
Fue un partido de esos a muerte y en el que Palacios puso el empate 1-1 en las circunstancias más críticas para su equipo, porque una derrota con el Once Municipal significaba su descenso.
Al minuto 87, Palacios recibió un balón en el área grande y a pesar del esfuerzo del portero del Once, José Luis González por interponerse en la jugada, el nica cabeceó y mandó a las redes la pelota que le volvió a la vida a los vicentinos.
Pero faltaba la victoria para seguir con esperanzas y el gol llegó tan sólo dos minutos más tarde, a través del colombiano Eiber Mosquera para poner el definitivo 2-1 a favor del Independiente.
El nica entró de cambio al minuto 33 por el carrilero izquierdo, Juan Beltrán y en realidad se notó el cambio en el juego del Independiente, sobre todo para el segundo tiempo cuando llegaron los goles.
En el mismo juego tuvo acción el nica-salvadoreño, Armando Collado quien jugó por primera vez 90 minutos con el Once y acumula 182 minutos en cuatro duelos. Palacios llegó a 464 minutos en nueve juegos con el Independiente.
El inconveniente para el club del nica, es que aunque acumula 32 puntos, nueve menos que Vista Hermosa, debe ganar los tres juegos que faltan para terminar el torneo y esperar que Vista pierda los tres.