Managua
04:59 am
09.05.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Cartas al Director

Esperanza

“Los deseos de nuestra vida forman una cadena cuyos eslabones son las esperanzas”

Lucio Anneo Séneca (4 a.C. - 65 d.C.). Filósofo romano

Aborto

A propósito de la información de que la Iglesia católica está firme contra el aborto, creo que es un contrasentido luchar por los derechos humanos y al mismo tiempo negar el primero de estos derechos —el derecho a la vida— a los no nacidos, que no tienen posibilidad de defenderse.

Sólo en un país como Nicaragua se permite que embajadores extranjeros censuren una disposición de la Asamblea Nacional y hasta amenacen con restringir la cooperación que brindan al país. Es una injerencia inadmisible en asuntos políticos internos.

El derecho a la vida es la viga maestra en que se sustentan todos los otros derechos humanos. Seamos consecuentes con lo que defendemos.

Silvio Avilez Gallo

La unidad inteligente

Según las noticias, parece que es posible la formación de un bloque político opositor compuesto por las bases de los partidos ALN, PLC y MRS, al cual lógicamente se sumaría el grupo de independientes. De esta manera se pretende aglutinar a más del 60 por ciento de la población que no votó por Daniel Ortega.

Si los líderes que están barajando esta posibilidad: Eduardo Montealegre, José Rizo y Edmundo Jarquín, se comprometen sinceramente a cambiar el viciado estilo de hacer política en Nicaragua y a implementar un liderazgo responsable y honesto, consideraría esta unidad como inteligente y sumamente necesaria.

Escuché al doctor José Rizo en un programa radial decir que una vez finalizadas las elecciones, él bajaba el telón; como dando a entender que lo que ya pasó, pasó y que no hay por qué ver hacia atrás. Discrepo de esta premisa y me parece más sabio lo que dijo Confucio: “Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro”. No se trata de seguir insistiendo en los errores cometidos, que por cierto fueron muy graves; pero sí se hace necesario que los políticos reconozcan sus actuaciones equivocadas, y que las enmienden; no con palabras bonitas, discursos demagógicos y falacias, sino con hechos concretos y mesurables. Estos tres líderes que hoy pretenden guiar la unidad de las bases de sus partidos, están llamados a revolucionar la cultura política de este país haciendo propuestas serias, honrando sus compromisos y respetando el principio del bien común; desterrando de raíz el paternalismo, el clientelismo político y el oportunismo. En otras palabras, si quieren ser una opción política en el futuro próximo, que no imiten a líderes como Arnoldo Alemán y Daniel Ortega.

Si Montealegre, Rizo y Jarquín trabajan unidos con sincero espíritu patriótico; sin ambiciones personales y de poder enfermizas, no dudo que finalmente se podrá lograr la verdadera paz y reconciliación; porque tanto la izquierda, como la derecha, habrían aprendido a participar en el juego democrático limpia y responsablemente.

Se me ocurre un pensamiento sencillo para describir la urgencia de esta unidad: el pacto Alemán-Ortega es un veneno mortal para Nicaragua y el único antídoto para salvarla es una oposición organizada, coherente y firme.

María José Zamora

Conquistas de nación

Determinados diputados, políticos de los partidos, alianzas y críticos no han comprendido o se hacen los sordos y ciegos que ningún gobernante puede dar respuestas inmediatas a los asuntos de gobierno, institucionalidad, progreso, desarrollo integral del Estado y sociedad del país. Los 90 ó 100 días no son parámetros para medir si el nuevo gobernante le cumplirá al pueblo. Retrospectivamente es necesario ver hacia la historia y discurrir si los 3 gobiernos que han antecedido, resolvieron inmediatamente después de la toma de posesión y de iniciar el ejercicio del poder. Claro que no, tuvieron que hacer uso de un tiempo prudencial para ir instalando y desarrollando su política y hacer cambios que estimaron pertinentes. Si fueron buenos o malos, ese es otro capítulo a tratar en otra oportunidad.

Dice Montesquieu en su obra Del Espíritu de las Leyes: “Si la nación que imaginamos viviera en una isla, no sería conquistadora, porque las conquistas apartadas la debilitarían; si la isla fuera fértil, lo sería menos, porque no tendría necesidad de conquistar para enriquecerse”. (Pág. 210, Editorial Porrúa, S.A.)

El actual gobierno ha demostrado querer trabajar arduamente con la empresa privada nacional, el capital internacional cualquiera que éste sea y darle participación al pueblo, sin imposiciones y sin fronteras por el bienestar de todos. A pesar de la herencia de problemas que dejó el gobierno anterior, no se amilana, va para adelante.

Considero que el problema es que los inconformes ven una ofensa que ahora se le esté retribuyendo al pueblo lo que por historia le ha pertenecido. No quiero decir que hay que destruir o ser enemigo del capital inversionista, más bien creo que hay que animarlos para que inviertan y darle seguridad legal a sus inversiones. ¿Cuál es la maldad que se comete por ayudar al pueblo o pretender un buen desarrollo e ir resolviendo a todos? Lo que a los adversarios políticos no les conviene es que se le dé respuestas concretas al pueblo e inversionistas, porque eso les resta poder político y credibilidad porque son demagogos. Pero el futuro y el bienestar común son de todos.

Bayardo Quinto Núñez,

Abogado y notario público.

Campaña política

Arnoldo Alemán debe estar muy preocupado, porque sabe que su gira por los departamentos del país fue un gran fracaso. Y con respecto a la buena idea de unirnos en un solo bloque y contrarrestar al gobierno anti-demócrata amante del capitalismo y farsante populista, ellos saben que ese 62 por ciento de la población bien organizado los barrería en cualquier elección futura.

José Obregón

UNO

En 1984 por la presión internacional el sandinismo anunció que daría elecciones libres. La Coordinadora Democrática Ramiro Sacasa Guerrro anunció su formula integrada por Arturo Cruz y Adán Fletes, pero no dieron ni la más mínima garantía de transparencia en las elecciones y el candidato sandinista Daniel Ortega corrió solo el trayecto electoral. Sin necesidad de bola de cristal todos adivinamos quién ganaría.

En 1989 ya teníamos la primera década perdida, el Papa Juan Pablo II decía que era una gran noche oscura y lo repetía el gran defensor de la democracia y la paz de aquellos tiempos, monseñor Miguel Obando. En la oscurana y combatiendo bajo sombras muchos matagalpinos nos decidimos a heredar a nuestros hijos un mejor país, organizamos la Unión Nacional Opositora (UNO), me toco trabajar en organización territorial con don Jaime Cuadra, el único liberal que conocí en Matagalpa en esa campaña.

Conocí a otro liberal en Managua, quien era un adulador de don Enrique Bolaños que se mencionaba como posible candidato. Este adulador de nombre Arnoldo Alemán, sorpresivamente se colocó como tercer candidato a concejal para la Alcaldía de Managua.

La comunidad de Sebadilla, en lo profundo de la montaña de Matiguás, se reunió en la vieja escuela de madera. Después de tres horas de camino llegué acompañado de Juan Francisco Castro y Arístides Orozco, la misión era explicar a los 80 campesinos que se encontraban allí reunidos cómo enfrentaríamos las elecciones del próximo año. Tratamos de animarlos pero no les ocultamos las dificultades contra un sistema que tenía todo controlado para ganar de cualquier forma.

El sandinismo y sus partidos satélites ocuparían casi toda la boleta, dentro de un mes sería la escogencia de la casilla. La UNO quedó en la casilla número uno, eso significaba una señal de que Dios votaría por nosotros, un campesino hizo la oración de despedida y nunca más volvimos a Sebadilla.

Ni en broma se puede decir que el Frente pierde estas elecciones, repetía constantemente un comandante de la revolución. El día de la escogencia, este mismo personaje metió la mano al bolsón público y sacó para la UNO la ficha número UNO. Doña Violeta Barrios de Chamorro encabezaba la fórmula presidencial, respaldada por un pueblo deseoso de sacudirse de una peligrosa dictadura. Fue una victoria aplastante, se consiguieron 62 escaños de diputados, de los 90 que estaban en juego, pero de forma mágica le restaron 5 diputados a la UNO.

Formar a la UNO apartando oportunistas y pactistas, la segura victoria sería un homenaje póstumo a los luchadores de la UNO del año 90: Agustín Pérez, Marina Torres, Edgard Cuadra, Félix Pedro Villalta, Boanerges Fornos y Julio Ruiz Jr.

El adversario es el mismo, el comandante que sacó la ficha de la UNO y sus compañeros lo criticaron de “salado”, se convirtió en un acaudalado empresario y asesor presidencial.

Tendremos las mismas dificultades y peligros pero el mismo Dios está esperando para protegernos y bendecirnos.

“Cuando triunfan los limpios, la gente se esconde, cuando perecen, los justos prosperan”. Proverbio 28:28

Leopoldo Villalta López

Matagalpa.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda