Muchos quedaron perplejos frente al televisor: Fresa y Chocolate, la más famosa película cubana, fue transmitida al fin por una cadena local, 14 años después de su estreno en las salas y 11 desde la muerte de su director, Tomás Gutiérrez Alea (Titón).
Y entró por puerta ancha, la transmitió el aceptado programa Espectador Crítico, que dirige la periodista Magda Resik por el Canal Educativo (estatal), una suerte de sobremesa de buen cine para los sábados.
Espectador Crítico, una contraposición al programa Las Películas del Sábado de Cubavisión, con cintas de acción, violencia y algo de sexo, había roto ya hace tiempo el embargo virtual a varias cintas cubanas al proyectar Suite Habana, de Fernando Pérez y Páginas del Diario de Mauricio, de Manuel Pérez.
“Eran películas que la televisión no exhibía. Nunca dieron una razón, pública por lo menos. Todos suponemos que es por prejuicios de ese tipo de cine más complejo y que no responde a una visión modélica de la realidad”, dijo a la AFP Fernando Pérez, considerado crítico, el mejor realizador cubano vivo.