Marta Fernández y su compañero Mario Cuadra, representantes del Saint Dominic School, iban uno a la par del otro. Ellos buscaban, al igual que el resto de participantes de Desafío X-Treme —concurso intercolegial organizado por el suplemento Aquí Entre Nos del Diario LA PRENSA—, la primera pista, que decía: “Diríjanse a la piscina de niños, sumérjanse y busquen la piedra de su suerte”.
Con pasos apresurados, atrás de ellos venían los participantes del Angloamericano, Gema Soto y Heber Sándigo, quien le gritaba a su compañera, una y otra vez: “¡Apurate Gema, corré!”
Éste fue uno de los muchos eventos que pasaron los diez participantes del desafío, en la gran final de esta temporada.
El circuito
La final extrema se realizó en el Hotel Vista Mar, en Pochomil, donde los jóvenes participantes realizaron lo que ellos tanto esperaban conocer: el circuito, un reto que requería de mucha preparación física y mental, y el cual tenía un valor de 50 puntos.
En cada estación se les brindaba una pista, hasta llegar a la meta. Iniciaron en el portón principal del hotel, en busca de la piscina de niños, donde buscarían una piedra y realizarían 20 pechadas los hombres y 20 abdominales las mujeres. Su segunda parada fue el árbol de mango que estaba junto al tanque de agua, de ahí se dirigieron al portón que tiene salida a la costa, pero antes caminaron por unos troncos de madera.
Al salir por el portón corrieron un kilómetro para llegar a la caseta de salvavidas que está en la costa. Ahí, por equipos, hicieron cinco sentadillas cada uno y se les entregó otra pista que decía: “Dentro del hotel, la Virgen será su salvación”. Junto a la Virgen los esperaban unos esquíes de madera, en los cuales se desplazaron.
Al compás de “derecha, izquierda, derecha, izquierda”, iban Ericka Huwiler Bolaños y José Cajina, del Notre Dame, montados en los esquíes. Después de eso se les entregó un examen con cinco preguntas, cada una con un valor de dos puntos.
Todos felices
“Participar en Desafío X-Treme fue una súper experiencia y la final estuvo buenísima, ya que todo fue muy ingenioso y lo disfruté mucho, aunque creo que hubiese sido un poco más larga. Yo con mucho gusto volvería a participar en esta competencia”, dijo Claudio Kuhnekath, del Pierre y Marie Curie.
Para Scarleth Guadamuz, del Mont Berkeley, ésta fue una final “salvaje”, y dice que aunque se cansó muy rápido, no olvidará esta bonita experiencia.
La señora Elizabeth Bolaños, mamá de Éricka, agradeció al diario LA PRENSA por la oportunidad que se le brinda a la juventud nicaragüense de participar en tan bonito proyecto, que ofrece otro tipo de distracción. Dijo que la final le pareció excelente, ya que fue un desafío incierto.
Por su parte la mamá de José, la señora Claudia Jiménez, manifestó que lo mejor de esta final fue que no hubo inconformidades de nadie y que todo estuvo muy bien organizado.
En esta final extrema sólo una pareja salió vencedora y son los acreedores de las dos motos de United Motors, marca Matrix, motor 150, valoradas en un mil 680 dólares cada una. Después de todo, los participantes regresaron hacia Managua, gracias a Expresos Vagabundo.
¿Quieres saber qué colegio ganó esta primera temporada?, ¿qué más pasó en esta gran final?, ¿cómo se sienten los ganadores y su colegio? Éstas y otras interrogantes tendrán respuesta en el suplemento Aquí Entre Nos, el día viernes.