El programa Hambre Cero que desarrolla el gobierno del presidente Daniel Ortega y que fue oficialmente inaugurado este sábado en Raití , de San José de Bocay, no es más que el desarrollo de una política “populista y demagógica”, afirmó ayer el jurista Sergio García Quintero.
García Quintero señaló que Ortega pretende impresionar al pueblo nicaragüense con programa como el Hambre Cero, para que sientan simpatía con su partido y con su forma de gobernar.
“Ortega de repente improvisa y da golpes de efecto como un prestidigitador, sencillamente para eso, para dar golpes de efecto que impresionen al pueblo”, expresó el jurista.
Agregó que las personas que serán beneficiadas con ese programa podrán “matar el hambre” por un tiempo, pero no es de esa forma que se resuelven los problemas sociales y jurídicos de Nicaragua.
“Eso le llega al pueblo de manera directa, porque le sirve para matar el hambre, un tiempo de comida o dos. Lo que el pueblo necesita no es eso, el pueblo necesita seguridad jurídica, que aunque no sepa la expresión como para manejarla, sí la necesitan para su propia existencia”, sostuvo García Quintero.
Añadió que el desarrollo del programa Hambre Cero es perjudicial para el país, porque “una buena parte de nuestro pueblo se impresiona fácilmente con estas actitudes, porque no analizan, ni le estamos presentando facilidades”.
Por su parte Jamileth Bonilla aseguró que el programa Hambre Cero, que dirige Ortega, es una burla para el campesinado, porque es una medida que no resuelve el problema de pobreza.
Bonilla agregó que Ortega no ha explicado qué mecanismo de selección empleará para favorecer a los pobres, aunque advirtió que los campesinos que no sean sandinistas no recibirán ningún beneficio.