Managua
05:40 pm
07.05.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Opinión
El colmo del secretismo
Douglas Carcache

Algunos corresponsales de LA PRENSA buscaron información, antes del primero de mayo, sobre el empleo en sus ciudades o departamentos y se toparon con funcionarios del Gobierno que tenían miedo de dar a conocer datos elementales, como cuántas empresas existen y cuánto empleo generan.

Esos funcionarios explicaron, con cierta pena, que sin la autorización de la Presidencia no podían decir nada, ni lo más obvio. Pero el colmo del secretismo, impuesto por el presidente Daniel Ortega, es que un empleado público del norte del país le dijo a un periodista de LA PRENSA: “Te puedo informar que vamos a hacer una feria ganadera, pero por favor escribí que te lo dijo una fuente anónima, porque si ponés mi nombre me corren”.

¿Por qué tanto misterio por una feria ganadera? Parece uno de esos chistes “incomprensibles” de un programa de televisión. Es la consecuencia de una política de “comunicación” que prohíbe comunicar y alcanza los extremos del ridículo, de tal manera que una feria ganadera, un evento que requiere ser divulgado para que los productores se preparen para vender o comprar, se vuelve secreto de Estado.

Da risa pero es peligroso, porque si esa política oficial persiste llegará un momento en que la sociedad nicaragüense desconocerá detalles importantes de lo que sucede en el país, por falta de información de lo que el Estado hace.

El régimen de Ortega busca así un “control invisible” de los medios de comunicación, para que estos sólo obtengan una parte de la información, la que conviene al Gobierno, mientras otra importante queda sepultada por el secretismo.

La semana pasada, el 3 de mayo, se celebró el Día de la Libertad de Prensa y un profesor de la Universidad de Princeton, Perry Link, especialista en temas del Asia Oriental, explicó que en China continental el Partido Comunista utiliza los medios de comunicación para manipular su mensaje.

Lo hace precisamente ocultando información, de tal manera que hasta otras regiones del mundo pueden ser afectadas por esa política sin transparencia, por la falta de datos sobre las epidemias de la influenza aviaria y el sida en China.

Por eso, son tan importantes los medios de comunicación independientes como la apertura informativa de los gobiernos, para que los ciudadanos tengan acceso a todo lo que acontece en la administración pública, en su país y en el exterior.

La organización Freedom House informó que apenas el 18 por ciento de la población mundial disfruta hoy los beneficios de una prensa libre. Es poco y Nicaragua ha estado, desde 1990, en ese pequeño territorio, aunque con Ortega corre el riesgo de perder ese derecho y privilegio.

Al final, gobiernos como el del Frente Sandinista (FSLN) que reprimen la información y a los periodistas, aunque sea de forma sutil, pierden el control por las fugas de documentos “secretos” que van a parar a las redacciones de los periódicos.

Así como la falta de libertades provoca en los seres humanos el deseo de huir, el control excesivo sobre la información impulsa a ciertos funcionarios a divulgar lo prohibido, interesados quizás en que la población sepa cómo la engañan.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda