Más de 600 incendios han destruido por lo menos 13,500 hectáreas de bosques en lo que va de este año en Honduras.
“La mayor cantidad de las quemas, unas 6,000, han ocurrido en (la provincia de) Gracias a Dios (al noreste de Honduras y fronteriza con Nicaragua)”, dijo a la estación local Radio América el jefe del Departamento Ambiental de la Corporación de Desarrollo Forestal (Cohdefor), Lucky Medina.
“Esta destrucción dramática ha disminuido en el 2007 porque el año pasado se incendiaron alrededor de 35,000 hectáreas de bosques de coníferas y en el 2005 fueron 154,000”.
Eso significa que en cinco meses de este año se destruyeron 21,000 hectáreas de pinos menos que en el 2006 y 140,500 menos que en el 2005.
Medina aseguró que “cuando concluya el verano creemos que quedarán arrasadas unas 17,000 hectáreas de pinos a causa de las llamas en Honduras”.
Señaló que este año ha habido menos incendios que en años anteriores por la presencia policial y militar en los lugares boscosos y las lluvias provocadas por frecuentes frentes fríos.
La temporada de calor comenzó el 15 de febrero y concluirá a finales de mayo. Durante esa época, la maleza está seca y alta, lo que es propicio para las llamas.
Con unos 1,300 hombres en todo el país y 150 en la capital, los bomberos reciben más de 6,000 llamadas de emergencias cada año por incendios, que sofocan en forma rudimentaria con picos, mantas, palas y machetes.
Informes oficiales indican que los incendios causan pérdidas superiores a los 1,200 millones de dólares.
El 60 por ciento del territorio, de 112,492 kilómetros cuadrados, es montañoso y lleno de coníferas.
Según la Cohdefor, Honduras posee cinco millones de hectáreas de selvas, de las cuales 100,000 se pierden cada año por el fuego, tala ilegal y agricultura migratoria.