El diputado por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Eliseo Núñez, estima que no es viable que una empresa estatal asuma la construcción de carreteras en el país, como planteó el jueves pasado el presidente Daniel Ortega.
Núñez, quien adelantó que analizarán en la Comisión de Infraestructura de la Asamblea Nacional este anuncio de Ortega, indicó que ya existe una experiencia negativa donde el gobierno sandinista en la década de los ochenta no tuvo capacidad de sostener su propia empresa de construcción.
Recordó que cuando el gobierno sandinista entregó el poder en 1990, dejó menos de mil kilómetros de carreteras en buen estado. En 1979 recibieron cinco mil kilómetros construidos.
“La infraestructura vial en tiempos del Frente fue un desastre, así que está comprobado desde el punto de vista político, que no son los mejores para darles mantenimiento a los caminos”, indicó el parlamentario.
Por otro lado dijo que una empresa estatal podría hacer las obras con los fondos del Estado, pero se preguntó qué pasaría en el caso de los préstamos, “los mismos son condicionados con determinados parámetros a cumplir”. Explicó que hay países que cuando otorgan un préstamo además de las licitaciones y garantías piden beneficiar a empresas de esas naciones.
A criterio de Núñez, que una empresa de construcción estatal es factible únicamente para mantenimientos de caminos y de carreteras secundarias, con lo cual podrían abaratar costos y establecer planteles de carreteras en los municipios.
Y para las carreteras principales deben buscar un componente mixto, entre privados y estatales.
El jueves pasado Ortega anunció la posible creación de una empresa constructora estatal, que estaría integrada por los países miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), en respuesta ante las supuestas anomalías cometidas por compañías constructoras privadas que operan en el país.
Ortega señaló que en el reciente encuentro sostenido con los presidentes del Alba “se llegó al acuerdo de formar las empresas nacionales (....) Y aquí se trataría por lo tanto de crear una empresa constructora nacional (integrada por) Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y otros países que se vayan incorporando al Alba”.