La candidata socialista francesa Ségolène Royal reconoció su derrota frente al líder de la derecha, Nicolas Sarkozy, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, y aseguró que continuará su combate político para “renovar” la izquierda.
“El sufragio universal habló. Deseo al próximo Presidente de la República que cumpla su misión al servicio de todos los franceses”, declaró a la prensa la líder socialista, de 53 años, que obtuvo alrededor del 47 por ciento de los votos el domingo, frente a un 53 por ciento de su rival.
“Lo que comenzamos juntos, lo continuaremos juntos”, añadió, agradeciendo del “fondo del corazón” a los millones de franceses que votaron por ella y subrayando que “asumirá sus responsabilidades” tras la derrota.
“Contad conmigo para profundizar la renovación de la izquierda, más allá de las fronteras actuales. Es la condición de nuestras victorias futuras”, agregó.
Algunas figuras de la izquierda francesa expresaron su inquietud por la victoria del conservador Sarkozy.
Dirigentes del Partido Socialista (PS) hicieron ayer mismo un llamamiento a las fuerzas situadas más a su izquierda para conseguir un resultado que permita afrontar la política conservadora de Sarkozy en las legislativas de junio.
“Pido a todos que se movilicen para que esa fuerza sea construida en los próximos días”, dijo François Hollande, secretario general del PS, quien empezó a hacer un ejercicio de autocrítica cuando indicó que en la campaña de Royal han habido “errores” porque “sin duda no ha hablado lo suficiente de propuestas concretas”.
Hollande es el compañero sentimental de Royal y padre de sus 4 hijos.
Entre los dos socialistas que disputaron la candidatura a Royal en las primarias, Dominique Strauss-Kahn constató que “nunca la izquierda ha sido tan débil”, lo cual atribuyó a que “desde hace años no nos hemos renovado”, mientras que Laurent Fabius apuntó que “la bandera de la izquierda está en el suelo. No hemos sabido convencer de que nuestra candidata podía ser Jefa del Estado”.
Otro ex ministro socialista, Jack Lang, pidió también un esfuerzo para que haya una mayoría de izquierdas en la Asamblea, porque “no será bueno que un solo partido (el de Sarkozy) controle todos los resortes del poder”.
Entre los partidos a la izquierda del PS, el líder de la Liga Comunista Revolucionaria, Olivier Besancenot (4.08 por ciento en la primera vuelta), se mostró reticente a esa unidad, ya que constató que hay fuertes diferencias entre su fuerza y los socialistas
Acusó a Royal de “haber corrido detrás de la derecha y cuando eso ocurre, la izquierda pierde”.
La comunista Marie-George Buffet (1.93 por ciento) señaló que la victoria de Sarkozy es una “verdadera catástrofe” que suscita “inquietud” por la política del nuevo Presidente, por lo cual hizo un llamamiento a “poner una barrera” para evitarla y a la “movilización urgente de toda la izquierda para organizar la respuesta”.