El líder de la bancada republicana en la Cámara de Representantes aseveró el domingo que el apoyo del Partido Republicano podría disminuir si la política del presidente George W. Bush para Irak no comienza a mostrar avances para el otoño boreal.
Sin embargo, el incremento de soldados ordenado por el Presidente merece una oportunidad, indicó el líder de la minoría en la Cámara de Representantes, John Boehner.
“Ni siquiera tenemos aún los 30,000 soldados adicionales en Irak, así que estamos respaldando al Presidente. Queremos que su plan tenga una oportunidad de tener éxito”, indicó Boehner, un legislador de Ohio.
“En el transcurso de los próximos tres o cuatro meses, tendremos una idea de lo bien que estará funcionando el plan. Los primeros síntomas parecen indicar que hay algunos avances en un número de frentes”, indicó Boehner.
Sin embargo, el legislador señaló que “para cuando lleguemos a septiembre o a octubre, los miembros (del Congreso) querrán saber lo bien que está funcionando la política, y si no es así, cuál sería el Plan B”, agregó.
Hasta ahora, los republicanos han respaldado las políticas de guerra cada vez más antipopulares del presidente Bush, entre ellas el incremento de soldados en la región y un compromiso de mantener la guerra sin fecha límite.
Sin embargo, los comentarios de Boehner fueron tomados como un reconocimiento a las preocupaciones privadas de algunos legisladores en el sentido de que este apoyo podría lastimar más a partido, el cual perdió el control del Congreso estadounidense en las elecciones de noviembre pasado.
“Sería ridículo pensar que simplemente vamos a renunciar a esta lucha”, indicó el representante demócrata por Nueva York, Charles Rangel, quien preside la Comisión de Medios y Arbitrios, encargada de elaborar las iniciativas de leyes de impuestos.
“Esta no es nuestra lucha, es la del pueblo estadounidense. Nos han pedido que le enviemos este mensaje al Presidente”, agregó Rangel.
“Tendremos que sacudir a la Casa Blanca hasta que el pueblo estadounidense sea escuchado. Ciertamente tenemos que ponerle ciertas restricciones al dinero” que se gasta en las guerras, indicó Rangel.
El nuevo liderazgo demócrata está presionando para lograr el repliegue y retiro de soldados fuera de Irak.
“Quizás no estemos de acuerdo políticamente en esto, pero recuerden la postura del público estadounidense en este tema: quieren un cambio. Creen que se va a volver más insegura, más vulnerable que nunca, y quieren cambiar esa política”, manifestó el senador por Connecticutt, Chris Dodd, un precandidato presidencial demócrata.