Managua
11:31 pm
07.05.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Internacionales
El presidente electo NicolAs Sarkozy es vitoreado por sus seguidores. Fue elegido en segunda vuelta con el 53 por ciento de los votos, con el 85 por ciento de participación. (LA PRENSA/ap/c. ena)
Nicolas Sarkozy, Presidente
Con su clara victoria, Sarkozy logra el sueño de una vida y corona una brillante y polémica carrera
Pide a Estados Unidos que lidere la lucha contra el calentamiento global
París/EFE y AFP
Anuncios a aliados

Con un tono grave y presidencial, Sarkozy no sólo tendió la mano a sus compatriotas sino que lanzó mensajes a los principales aliados de Francia, después de que la política exterior, dominio reservado del jefe de Estado en Francia, hubiera estado casi ausente de la campaña electoral.

Francia “está de vuelta en Europa”, afirmó el presidente electo, quien ha dicho que sus primeros viajes serán a Bruselas y Alemania, país que ostenta este semestre la presidencia de la Unión Europea, para tratar de relanzar la construcción europea paralizada desde el doble “no” francés y holandés a la Constitución en 2005.

Criticado por su atlantismo, Sarkozy dijo a “nuestros amigos estadounidenses” que “estaremos a su lado cuando lo necesiten, aunque la amistad es también que se pueda pensar de manera diferente”, y pidió a EE.UU. que encabece la lucha contra el cambio climático, que será su propio combate.

Abogó de nuevo por la creación de una Unión Mediterránea, con los pueblos de las dos orillas para promover “un sueño de paz y civilización”, prometió a África que Francia le ayudará en su desarrollo y reafirmó su ambición de una “inmigración controlada”.

El conservador Nicolas Sarkozy prometió ser “el presidente de todos los franceses” tras derrotar a la socialista Ségolène Royal en su duelo democrático por el Elíseo el domingo.

“El 16 de mayo por la tarde seré Presidente de Francia y me pondré a trabajar con todo empeño y con la única ambición de servir al interés de Francia y ponerme al servicio de todos los franceses”, afirmó Sarkozy, arropado por unos 30,000 seguidores que festejaban con un concierto su victoria en la Plaza de la Concordia de París.

Al haber cosechado más del 53 por ciento de los votos en las urnas, a las que acudieron entorno al 85 por ciento de los votantes inscritos, Sarkzoy, de 52 años, sucederá en el Elíseo a su ex mentor, Jacques Chirac, que, a los 74 años baja el telón sobre más de cuatro décadas en la política.

Un sueño hecho realidad

Sarkozy ha hecho realidad su sueño de convertirse en Presidente, un momento por el que trabaja con ahínco desde hace años, convencido de reunir las cualidades para ser la persona que transforme este país.

Invulnerable, carismático, provocador, hiperactivo o desesperante: Nicolas Sarkozy provoca sentimientos encontrados, pero no deja indiferente.

Pese a haber sido ministro del saliente gobierno y de llevar 30 años en política, se autoproclama candidato de la “ruptura”, promete un nuevo modelo social basado en el trabajo, el orden y la autoridad y se esfuerza en marcar las diferencias con su predecesor y colega de partido, Jacques Chirac.

Para sus partidarios, Sarkozy es un hombre de gran energía y honesto que sabrá dar seguridad a los ciudadanos y sacará a Francia de la crisis económica en la que está inmerso.

Para sus detractores, el candidato es un hombre que inspira miedo, totalmente inestable y brutal, que no tiene capacidad para presidir Francia, aunque sería capaz de casi todo para llegar a la jefatura del Estado.

“Hace 25 años que las personas me conocen. Hace tiempo que se dice que mi hora ha llegado. Yo pienso desde siempre en ello, incluso cuando nadie se lo planteaba: la Presidencia de la República”, declaró Sarkozy hace un tiempo.

Su defensa de la identidad nacional, su deseo de controlar, elegir y reducir la inmigración y la mano dura aplicada para reducir la inseguridad recordaron a menudo a las propuestas de la extrema derecha, pero Sarkozy hizo oídos sordos y recordó que sus ideas reciben el apoyo mayoritario de los ciudadanos.

Hijo de una abogada francesa de sangre judía y un aristócrata húngaro que llegó a Francia después de la Segunda Guerra Mundial, Sarkozy, abogado de formación, tiene una experiencia de 30 años de vida política.

A los 19 años ya dirigía las juventudes de la derecha francesa, a los 20 pronunció un discurso que dejó con la boca abierta a todos los viejos lobos de la derecha francesa y con menos de 30 fue elegido Alcalde de Neuilly-sur-Seine, una ciudad burguesa en las afueras de París.

La carrera a la Presidencia de este político se inició realmente cuando asumió el liderazgo del partido Unión por un Movimiento Popular (UMP) en 2004.

Sus malas relaciones con el jefe de Estado remontan a 1995, cuando Sarkozy lo “traicionó” defendiendo la candidatura de Edouard Balladur en las presidenciales en las que Chirac resultó finalmente vencedor.

Ministro de Interior desde 2002 hasta marzo del 2007 (con una interrupción de varios meses en los que fue titular de Economía), Sarkozy dio una idea de cuál será el carácter de su Presidencia.

Sus declaraciones durante la violenta revuelta en los suburbios de París, en noviembre del 2005, cuando llamó “escoria” a sus jóvenes habitantes, las afirmaciones despectivas hacia los musulmanes y su forma “elitista” de hacer campaña lo han convertido en “persona non grata” en estos arrabales donde la exclusión es dramática.

La prensa de izquierda le reprocha su incapacidad de soportar la crítica y su afán de controlar todo lo que se mueve a su alrededor, comenzando por los medios de comunicación y se preguntan qué será capaz de hacer cuando sea presidente.

La única mancha en esta carrera fulgurante del candidato de la UMP hacia la Presidencia ha sido la crisis matrimonial con su segunda esposa Cecilia, de origen español, con quien tiene un hijo. Oficialmente, la pareja sigue existiendo, pero los rumores sobre su verdadera situación se multiplican. El candidato prometió explicarse al respecto “después de las elecciones”.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda