Retener a sus mejores empleados y evitar el costo de una fuerte renovación de personal es una prioridad para los gerentes de la actualidad pues las tendencias demográficas sugieren que ese será uno de los imperativos de las compañías en la próxima década. ¿Qué pasos puede adoptar su organización para alentar la retención de personal?
En lugar de pensar en las causas que llevan a los empleados a abandonar una empresa, hay que concentrarse en pensar qué los hace quedarse, dice Brooks C. Holtom, profesor adjunto de la institución McDonough School of Business de la Universidad de Georgetown, en Washington, D.C.
En base a más de una década de investigaciones, Holtom y sus colegas Terence R. Mitchell y Thomas W. Lee han desarrollado el concepto de arraigo en el trabajo. Cuando una persona está más adherida a su tarea, descubrió el estudio, más difícil es que lo abandone.
POR QUÉ LOS EMPLEADOS SE QUEDAN
Holtom, Mitchell y Lee realizaron investigaciones en tres diferentes industrias: los bancos, el cuidado a la salud, y la venta al por menor. Así determinaron que en cada uno de esos sitios el arraigo a un trabajo explicaba mejor la retención de personal que la satisfacción en el empleo y el compromiso organizacional combinados.
Hay tres aspectos del arraigo al trabajo:
1. La adecuación: Un empleado se siente cómodo con la organización y con la comunidad que lo rodea. Por ejemplo, cree que su empleador comparte sus valores y que su conocimiento y destreza satisfacen las demandas de su empleo.
2. Vínculos: Un empleado tiene vigorosos, positivos vínculos con otras personas en la organización y con personas y grupos en la comunidad.
3. Sacrificio: Un empleado cree que si abandona la organización y la comunidad deberá abandonar muchas cosas que valoriza, tales como proyectos interesantes, relaciones profesionales gratificantes y una rica, valiosa vida social fuera del trabajo.
Cuando una persona está más “arraigada” en su trabajo, es menos posible que intente irse a otra compañía.
Holtom dice que prácticas exhaustivas para sumar al empleado a los proyectos de la empresa, una cuidadosa planificación y desarrollo de la carrera, y pautas que robustecen el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, ofrecen formas muy valiosas de acrecentar el arraigo a una tarea.
Él ofrece estas sugerencias:
CONVIERTA EN INTEGRAL EL PROCESO DE SUMAR AL NUEVO EMPLEADO A LOS PROYECTOS
El proceso de sumar a un empleado a los proyectos presenta varias oportunidades para que esa persona desarrolle vigorosos vínculos tanto con la organización como con la comunidad. Y muchos de ellos son bastante sencillos de implementar. Por ejemplo, dar al recién llegado gran cantidad de oportunidades para que conozca a sus nuevos colegas puede ayudarlo a comenzar a forjar poderosos vínculos entre el trabajador y la organización, como también relacionar al nuevo empleado con un mentor que tenga antecedentes similares.
Durante el proceso, también puede fortalecerse el ajuste y el lazo entre el empleado y la comunidad. Holtom menciona un hospital que atrajo y retuvo enfermeras creando para ellas un programa de bienes raíces. Nuevas enfermeras fueron puestas en contacto con corredores de bienes raíces confiables, que ofrecieron préstamos de bancos en favorables condiciones.
Aún más, el programa permitió la utilización por parte de las enfermedades de la bonificación de 5,000 dólares que recibían al incorporarse al hospital en la cuota inicial para adquirir una vivienda en una zona cercana al sitio de trabajo.
TRANSFORME FACTORES DE ARRAIGO EN EL EMPLEO EN LA PLANIFICACIÓN Y DESARROLLO DE UNA CARRERA.
Ayudar a sus empleados con la planificación y desarrollo de sus carreras ofrece oportunidades adicionales para fortalecer el arraigo al trabajo, dice Holtom. Por ejemplo, usted puede mejorar la adaptabilidad entre el empleado y la organización promoviendo desde el interior y proporcionando información en desarrollo a sus subordinados acerca de las oportunidades de carrera dentro de la compañía.
Usted puede fortalecer aún más la compatibilidad entre el empleado y la organización ayudando a los empleados a identificar sus objetivos a largo plazo y luego ofrecerles las oportunidades de entrenamiento y de desarrollo que necesitan para avanzar hacia esos objetivos.
FORTALEZCA EL EQUILIBRIO ENTRE EL TRABAJO Y LA VIDA PERSONAL
Una empresa que ayuda a sus empleados a equilibrar las exigencias de su trabajo y de su vida personal muestra valores que los empleados realmente aprecian. De esa manera se fortalece la adecuación del empleado con la organización. Si la empresa facilita acceso a recursos necesarios, tales como cuidado infantil de alta calidad, eso alienta los vínculos entre el empleado y la organización. He aquí algunas ideas:
—Patrocine redes de padres para empleados y ex empleados.
— Cree lugares en la empresa para la atención a los niños y para hacer ejercicios físicos.
—Desarrolle horarios que se ajusten a las necesidades de los empleados, ya se trate de trabajos de medio tiempo, de tiempo completo, o turnos específicos.
Algunas compañías tratan de alentar a los empleados a contribuir a esfuerzos de servicios a la comunidad. Se trata de una opción inteligente, dice Holtom. Eso contribuye al arraigo al empleo de dos maneras. En primer lugar, demuestra que la organización y los empleados comparten valores de base, fortaleciendo así la adecuación entre los trabajadores y la compañía.
Y en segundo lugar, se robustecen los vínculos de los empleados con la comunidad.
Cuando usted vigoriza todo aquello que arraiga a los empleados a sus puestos y crea una total labor de experiencia tan positiva que abandonar el empleo representaría un sacrificio, mantiene a sus mejores empleados en la organización, y fuera de las garras de la competencia.
(Lauren Keller Johnson es una escritora de temas empresariales que vive en Massachusetts).