GINEBRA Y PARÍS.- El conservador Nicolas Sarkozy sería ya el nuevo presidente de Francia, en sustitución de Jacques Chirac, al haber vencido a la socialista Ségolne Royal por el 53,5 por ciento de los votos, según datos difundidos hoy en Suiza por la agencia ATS. En París, los seguidores del candidato derechista celebraron con gritos de júbilo, al conocerse los primeros datos extraoficiales publicados en el extranjero.
Ese medio indicó que "según una estimación realizada por el ministerio del Interior" francés, el candidato de la derecha francesa habría obtenido el 53,5por ciento de los escrutinios, frente al 46,5por ciento de su rival socialista.
Asimismo señala la ATS que la tasa de participación ciudadana en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Francia fue fijada por el ministerio del Interior del país vecino en el 75,11por ciento a las 15.00 GMT, la mayor cifra de votantes a esa misma hora alcanzada desde 1965.
La agencia helvética informó también, citando fuentes propias , de que estimaciones internas en el Partido Socialista francés y de la UMP, los respectivos partidos de Royal y Sarkozy, "dan vencedor" al candidato conservador por el 54 por ciento de los votos.
Mencionan, además, otro sondeo realizado por el instituto de opinión francés BVA en el que la correlación de fuerzas se sitúa en el 53 por ciento para Sarkozy y el 47por ciento para Royal.
JÚBILO EN CAMPAMENTO DERECHISTA
Gritos de júbilo estallaron hacia las 18H15 locales de este domingo, entre los partidarios del candidato conservador Nicolas Sarkozy reunidos en un teatro de París, cuando informaciones oficiosas apuntaban a su victoria en la segunda vuelta de las presidenciales francesas.
"¡Hemos ganado!", coreaban los militantes de la UMP, el partido de Sarkozy, antes de que cerraran las oficinas electorales ante las cámaras de televisión francesas e internacionales.
Paralelamente, en la sede del Partido Socialista (PS) en París, el ambiente era poco festivo entre los simpatizantes de la candidata Ségolène Royal, a la espera de los resultados oficiales de la segunda vuelta.
La ley francesa prohíbe la difusión de sondeos desde el viernes a medianoche hasta el domingo al cierre de las oficinas electorales, a las 20h00 locales (18h00 GMT).
No obstante, en las sedes de los partidos y en las grandes redacciones circulaban las estimaciones sobre los resultados desde las 18h00 locales (16h00 GMT), cuando cerraron las primeras oficinas.
FIESTA EN LA PLAZA DE LA CONCORDIA
A las 20h00 locales, las televisiones darán a conocer las estimaciones totales y los primeros resultados parciales sobre esta segunda vuelta.
Sarkozy, de 52 años, es considerado favorito por los sondeos frente a su rival, la socialista Ségolène Royal.
En caso de victoria de su candidato su partido ha previsto una gran fiesta en la plaza de la Concordia, cerca de la avenida de los Campos Elíseos, donde ya comenzaron a reunirse centenares de personas.
Se prevé que la participación en esta segunda vuelta de las elecciones será muy elevada y podría batir el récord en la historia de la V República, nacida hace medio siglo. A las 15h00 GMT, un 75,11% de los electores franceses ya había votado, según las cifras oficiales.
ELECCIÓN MASIVA
Los franceses acudieron masivamente a las urnas el domingo para elegir a un nuevo presidente entre el conservador Nicolas Sarkozy y la socialista Ségolène Royal. Se prevé que la participación en esta segunda vuelta de las elecciones sea muy elevada, e incluso podría batir el récord en la historia de la V República, nacida hace medio siglo. A las 15h00 GMT, un 75,11% de los electores ya había votado, según las cifras oficiales.
Los franceses elegirán el domingo a un presidente para los próximos cinco años, en unas elecciones que atrajeron la mirada del mundo entero porque suponen la llegada al poder de una nueva generación y marcarán un punto y aparte en la V República.
Estos comicios suponen además la salida de la vida pública de Jacques Chirac, presidente desde 1995, que pondrá fin esta semana a 40 años de carrera política.
Sarkozy votó el domingo a mediodía en Neuilly sur Seine, a las afueras de París, acompañado por sus dos hijastras y sin su esposa, Cecilia. Por su parte, la socialista Ségolène Royal votó más o menos a la misma hora en su feudo de Melle (centro-oeste), donde fue recibida con vítores por sus partidarios.
DOS RECETAS OPUESTAS
Más allá de los programas de cada candidato, este domingo en las urnas francesas se enfrentaban dos concepciones de la sociedad francesa y dos recetas opuestas para sacar al país de la crisis económica y social.
De un lado Sarkozy, de 52 años, apóstol del orden, la seguridad y el valor del trabajo, prometió reformar el país de arriba a abajo y defiende ideas bastante polémicas en materia de inmigración, pero tiene un plan preciso para sacar al país de la crisis económica y promete ser el "portavoz de todo el pueblo francés".
Del otro, Royal, de 53, la primera mujer con posibilidades reales de convertirse en presidenta de este país, asegura ser capaz de resolver los males de Francia "sin brutalidad", promete conciliar progreso económico con justicia social y acusa a su adversario de dividir al país.
Más allá de la izquierda y derecha que representan, Sarkozy y Royal encarnan una renovación de la clase dirigente francesa, muy conservadora y a menudo alejada de los problemas reales de los ciudadanos.
PROMETEN CORTAR ERRORES
Sin renunciar a la bandera de sus familias políticas, ambos han querido mostrar cierta independencia y el deseo de cortar con los errores de sus respectivos partidos.
Hasta el último momento, los dos finalistas intentaron atraer el voto de los indecisos, sobre todo del centro y de los extremos, tanto en la derecha como en la izquierda.
En la primera ronda presidencial, Sarkozy se alzó con un 31% de sufragios y Royal con el 26%. En tercer lugar quedó el centrista François Bayrou, con más del 18% de los votos, que se convirtió en árbitro inesperado de la segunda vuelta y transformó a sus casi siete millones de electores en el botín codiciado de Sarkozy y Royal.
Aunque el líder centrista ya anunció que no votaría al conservador y se acercó en los últimos días a la aspirante socialista, su electorado ha podido dividirse de forma casi equitativa entre los dos candidatos.
En París y otras grandes ciudades, unos 3.000 policías están en estado de alerta ante el riesgo de incidentes violentos en los barrios marginales de la periferia, habitados en su mayoría por inmigrantes, que amenazaron con una revuelta en caso de victoria de Sarkozy.
Las últimas oficinas electorales cerrarán a las 20h00 locales (mediodía en Managua) y el nombre del futuro presidente de Francia se conocerá minutos después a través de resultados parciales.