Una investigación que se desarrolla en el Registro Público de la Propiedad Inmueble y Mercantil de Managua detectó una red integrada por al menos ocho empleados de esa institución, que habría incurrido en actos ilícitos en la inscripción de algunas propiedades.
La aceptación de sobornos para la agilización de inscripciones de propiedades, la falsificación de la firma del mismo Registrador Público de la Propiedad en Managua, inserción de documentos falsos o alteración de documentos y sustracción de folios donde aparecen las inscripciones fraudulentas, es parte de las anomalías detectadas en esa investigación.
El registrador Luis Alberto Bendaña Benítez confirmó que en estos hechos han detectado una “cadena”, la cual estaría integrada por unos ocho empleados de diferentes áreas de esa institución.
La investigación inició después que la responsable de Archivo y Protocolos, Aura Mercedes Calero Sieza, remitió un informe a Bendaña Benítez, el cual está en poder de LA PRENSA, en el que reconoció haber estado involucrada en algunos de estos casos anómalos.
Calero era la persona que tenía la custodia de los archivos donde se registran los movimientos que se observan en el tráfico de propiedades dentro del Registro de la Propiedad. Fue descubierta hace unos días en actos ilícitos, por lo que decidió renunciar al cargo, pero antes de eso reveló la supuesta red, dijo.
Bendaña confirmó que en los intentos de inscribir una escritura, cuyo proceso no se logró completar, a él se le falsificó la firma y el sello como registrador. Al interesado le dijeron que la propiedad ya estaba inscrita pero el engaño fue descubierto cuando éste intentó vender la propiedad y al llegar a verificar el comprador se enteró que la propiedad no existía. En este mismo caso hubo una sustracción de páginas de los libros del Registro.
Hasta ahora ninguna autoridad aceptaba la corrupción que desde hace tiempo se señala existe en el Registro Público de la Propiedad. El año pasado se reportaron robos en dos ocasiones en esas instalaciones y en uno de los casos hasta se robaron el sello del Registrador.
INFORME DE CALERO
El pasado 16 de marzo Calero Sieza al sentirse descubierta remitió un informe a Bendaña, a través del cual dice conocer algunas anormalidades en las que menciona cómo fue inscrita la finca número 31345, pese a que fue “retenida”, tras haber detectado que le faltaba el antecedente registral, por lo que no se podía afirmar si estaba libre de gravamen, dado que el avalúo y el pago de los impuestos se habían realizado en Chinandega.
Calero acepta que un primo de su esposo, de apellido Loáisiga, le ofreció pagar 150 dólares “para que le agilizara el proceso de inscripción de una escritura que venía por tres propiedades. En el escrito remitido a Bendaña ella sostiene que tras la oferta recibida, pidió ayuda a una Registradora Auxiliar, quien mandó a pedir las escrituras para inscribirlas, asignándoselas a un amanuense, quien sólo inscribió dos de las tres propiedades, las que fueron debidamente firmadas. Pero retuvo la correspondiente a la finca número 31345, ya que debía reponerse el folio de hipotecas que hacía falta.
En enero del 2007, Loáisiga le habría asegurado que había introducido la escritura por otro lado, pese a que ella le insistió que no se podía hacer nada porque el documento había salido retenido. Entre las personas mencionadas por el pariente de la informante, aparece uno de los sindicalistas de esa institución, quien habría buscado a una amanuense para que inscribiera la propiedad, pero después ésta le puso: “No corre”.
Calero asegura que debido a ello, nuevamente le llevaron a ella la escritura, la que entregó a otra amanuense de Derechos Reales, “quien me manifestó que ella lo podía hacer y procedí a entregarle la escritura, para que la inscribiera y le pagué 150 dólares cuando me la regresó inscrita. Esto fue un viernes a las 4:00 p.m.”.
“El lunes siguiente vino el señor (…) a verificar en el tomo si ya estaba inscrita y se dio cuenta de que no estaba en el folio, que lo habían arrancado. Este tomo 2518 quedó desde ese día viernes antes de las 4:00 p.m., en Derechos Reales”, señala Calero, quien refiere que reclamó a la amanuense que devolviera el dinero “ésta me manifestó que ella había hecho su trabajo y que no lo iba a regresar el dinero porque ella la había inscrito (la propiedad)”.
Pero hay más, Calero dice tener conocimiento que en ese mismo tomo 2508 apareció un asiento de compraventa sobre la propiedad que la Registradora Auxiliar lo había mandado retenido en el tomo 2509 , inscrito por otro amanuense de Derechos Reales y a quien le trataron de imitar la letra en el tomo 2508.
Calero dice en su informe que tiene conocimiento que en ese caso un empleado que realiza la labor de evaluador recibió 500 dólares “para que se hiciera de la vista gorda, ya que él sabía que la escritura y los documentos insertos eran falsos”.
Menciona que además en el Registro es del conocimiento que parientes de un magistrado de la Corte Suprema de Justicia pagaron 600 dólares a ese mismo evaluador para que dejara pasar una escritura de una propiedad con el pago de los impuestos subvaluados.
Calero tenía once años de laborar en el Registro de la Propiedad y en ese período ocupó diferentes cargos en esa institución. En todos se desempeñó de manera muy diligente y según el Registrador nunca supo de alguna anomalía por parte de ésta.