Cuando faltaban pocas horas para completar su primer día de ayuno, la profesora Amalia Palacios, de 54 años, abandonó ayer en la madrugada la huelga de hambre en el Instituto Miguel de Cervantes, en Managua, por recomendaciones de la Cruz Roja Nicaragüense.
Unos mareos y calambres en varias partes de su cuerpo, de acuerdo con el dirigente sindical José Siero, provocaron que se apartara de la singular protesta iniciada junto a otros tres docentes, la mañana del pasado viernes en la capital.
“Hacemos responsable al Gobierno (de Daniel Ortega) lo que le pase a los maestros por su insensibilidad y la falta de voluntad de querer arreglar el problema del magisterio nacional”, dijo ayer el dirigente de la llamada Unidad Sindical Magisterial.
Los docentes que sí cumplieron su primer día de ayuno fueron Yadira Cisneros, 47 años y Alba Luz Salgado, 44 años, del Instituto Miguel de Cervantes, junto a Álvaro Pavón, 26 años, del Instituto Primero de Mayo.
Estos tres docentes junto a María del Socorro Viales y Axel Cáceres, de León, y Alicia Gutiérrez y Erika González, de Masaya, mantienen una huelga de hambre en demanda de un incremento en el salario mínimo de 30 dólares o unos 540 córdobas.
SOBRE MESAS
“Nos sentimos abandonados por el Gobierno, no queríamos realizar este tipo de protestas, pero ahora vamos a llegar hasta el final. Esto es difícil para nosotros y nuestras familias”, dijo la profesora Yadira Cisneros.
Cisneros relató que todavía se siente bien de salud, aunque su cuerpo está adolorido por dormir sobre unos escritorios cubiertos por unos delgados colchones, los que ubicaron en la Sala de Docentes del instituto. La profesora agregó que los jugos y caramelos se han convertido en sus únicos alimentos.
El diputado de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Alejandro Bolaños, ayer visitó a los maestros en huelga de hambre.
Bolaños, quien preside la Comisión Laboral de la Asamblea Nacional, dijo que Daniel Ortega es el único que puede resolver el problema a los maestros, pero aún no muestra voluntad de querer hacerlo.
“Ortega es el responsable por lo que le pase a la salud de estas personas, si él dice que es amigo de Hugo Chávez, por qué no le pide los escasos tres millones de dólares que se necesitan para cumplirle al magisterio”, concluyó el diputado.