El Alcalde de Managua, Dionisio Marenco, declaró ayer la necesidad de retomar una verdadera estrategia de transporte diferenciado en la capital.
A juicio del funcionario, la prioridad es la permanencia de una tarifa social para la población con menos recursos, que a la fecha es de 2.50 córdobas.
Sin embargo, la tarifa diferenciada también es un aspecto que “se debe retomar, pero con los elementos adecuados”.
Según Marenco, durante la gestión del ahora ex presidente Enrique Bolaños se compraron cincuenta busetas para transporte diferenciado que no cumplían con los requisitos necesarios para funcionar en la ciudad, lo que fue calificado como un “error” por el edil, quien opina que los buses para ese nuevo servicio deben cumplir con las especificaciones necesarias para la demanda en la capital.
PRIMERO UN ESTUDIO
Aunque el transporte diferenciado no ha sido totalmente rechazado por las cooperativas del transporte colectivo de Managua, los representantes de las principales cooperativas en Managua optan por priorizar un plan nacional de transporte basado en estudios previos.
“Sólo un estudio serio, previo al plan de transporte, puede decir si se necesita un transporte diferenciado o no y además debe indicar los corredores, trazados de rutas, ordenamiento general interno y externo y priorizar el mercado”, dijo Ramón Cruz, miembro de la junta directiva de la Cooperativa Parrales Vallejos, una de las más grandes en la capital.
Cruz criticó que hasta el momento sólo se ha tratado de “montar sistemas de rutas sin base”, a pesar de que en el Reglamento de la Ley de Transporte Terrestre se manda la realización de un plan nacional de transporte.
El único estudio que se ha hecho para ordenar el transporte en el país se realizó en 1994 por especialistas japoneses. El estudio ya está desfasado.