La reconstrucción de los 24.7 kilómetros de la carretera Sébaco-Matagalpa finalizará dos meses después de lo previsto y la constructora costarricense Sánchez Carvajal, ejecutora del proyecto, podría enfrentar multas por incumplir el plazo contractual, de ocho meses, para concluir la obra.
Según el titular del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), Fernando Martínez, el proyecto Sébaco-Matagalpa lleva dos meses de desfase porque la compañía “no tuvo las máquinas a tiempo y no tenían un buen plan de trabajo”.
“Estamos exigiéndole a la empresa que cumpla y esperamos que se enderece (…) no vamos a permitir que nos pase lo que pasó (con la carretera) de Chinandega-El Guasaule, la cual quedó abandonada y sin terminar”, dijo Martínez, durante la inauguración de un proyecto de adoquinado de 1.2 kilómetros en Waswalí, Matagalpa.
Mientras tanto, el ingeniero Carlos Marín, de la empresa Sánchez Carvajal, reconoció el tiempo de desfase pero dijo que éste ha sido provocado por diversas causas, especialmente la aparición de las tuberías de agua potable paralelas a la carretera, desde el kilómetro 114 hasta la ciudad de Matagalpa, las cuales estaban excluidas del diseño original.
Otras causas de atrasos mencionadas por Marín son los postes de tendido eléctrico y de la red telefónica que existen sobre el derecho de vía y que no habían sido removidos por las respectivas compañías, además de los múltiples trámites burocráticos que debe realizar la constructora para la introducción de maquinarias.
Para el ministro Martínez, “lo riesgoso de este atraso es que ya la época seca se fue (…) ellos tienen una presión y es que si no cumplen se les multa”.
Consultado sobre la responsabilidad que pudiera tener el MTI en los atrasos, al no haber incluido la existencia de las tuberías de agua potable en los diseños de la carretera, Martínez se limitó a decir que “ese tiempo se les recompensa”.
HASTA FINALES DE OCTUBRE
De acuerdo con las estipulaciones contractuales, la reconstrucción de la carretera Sébaco-Matagalpa debe concluir en un plazo de ocho meses, que vence en agosto próximo. Sin embargo, Marín reconoció que la obra podría concluir hasta finales de octubre.
Marín descartó la posibilidad de multas contra la compañía porque “no es culpa de nosotros que haya aparecido la tubería y es tiempo que se nos debe reconocer, al igual que la cuestión de los postes eléctricos y de teléfonos”.
Con respecto a la introducción de maquinarias al país, Marín señaló que “hemos tenido varios problemas” y ejemplificó diciendo que a la empresa le tomó diez días realizar los trámites para introducir las primeras maquinarias, sin embargo, ahora la tramitación dura 40 días.
A pesar de los atrasos, según Marín, la compañía ha avanzado en diferentes obras y en el caso del tramo entre los kilómetros 104 y 107, en Sébaco; además del tramo entre los kilómetros 112 y 115, en el sector de Cerro Largo, “lo que hace falta es ponerle ya la carpeta asfáltica”.
Mientras que en el tramo entre los kilómetros 115 al 118 “estamos trabajando en la etapa previa a la colocación en la sub-base”.