Cuatro maestros de Managua iniciaron ayer una huelga de hambre “indefinida”, con el propósito de presionar al gobierno de Daniel Ortega para que les incremente el salario básico en 30 dólares o a su equivalente en córdobas que al tipo de cambio actual serían 540 córdobas.
Amalia Palacios, de 54 años y con 30 años de docencia en el Instituto Miguel de Cervantes, dijo estar consciente de los problemas que podría sufrir su organismo por no ingerir alimentos, sin embargo considera que llegó la hora de que al magisterio se le respete.
“Lo hago por solidaridad con mis compañeros, el Gobierno debe atender nuestras demandas”, expresó la profesora.
Yadira Cisneros, 47 años, Alba Luz Salgado, 44 años, también del Instituto Miguel de Cervantes junto a Álvaro Pavón, 26 años y del Instituto Primero de Mayo, son los otros docentes en huelga de hambre. Todos pertenecientes a la llamada Unidad Sindical Magisterial.
“Los gobiernos hasta que miran derramamiento de sangre o muertes acceden a las negociaciones, pero aquí estamos para despertar conciencia ante la sociedad, los mismos maestros, los ministros y el Presidente de la República”, dijo la profesora Yadira Cisneros.
Los maestros en Nicaragua ganan entre 80 y 100 dólares al mes, cantidad que no les alcanza para sufragar sus gastos familiares, mientras en otros países centroamericanos los maestros ganan un promedio de 300 dólares mensuales.
El dirigente sindical José Siero, recordó que el próximo lunes sostendrán un encuentro con las autoridades del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), donde discutirán el tema del aumento salarial. Para Siero el lunes debe salir “humo blanco” de las negociaciones y así acabar de una vez con el sufrimiento de los docentes en huelga de hambre y sus familiares.
TAMBIÉN EN LEÓN
Los docentes del departamento de León, María del Socorro Viales y Axel Cáseres, también iniciaron una huelga de hambre. Viales lleva 20 años impartiendo clases, es cabeza de familia y tiene un niño de diez años.
Los profesores de León recorrieron ayer varias cuadras de la ciudad hasta terminar en la delegación departamental del Ministerio de Educación (Mined).
De esta manera son ocho los maestros que están en huelga de hambre. Alicia Gutiérrez y Erika González, ambas de Masaya, fueron las dos primeras en tomar la decisión de no ingerir alimentos.
(Con la colaboración de Anielka Pérez)