La amenaza que lanzó el presidente Hugo Chávez de que nacionalizaría la banca y la mayor siderúrgica del país si no atienden las exigencias del Gobierno remeció el viernes el mercado local.
La primera reacción se sintió en la Bolsa de Valores de Caracas, que bajó 2.74 por ciento en la jornada influenciada por la caída en la cotización de los títulos de los bancos locales Mercantil, Banesco y el Venezolano de Crédito, que tienen como propietarios a inversionistas nacionales; y el Provincial, que pertenece al grupo español Bilbao Vizcaya Argentaria.
El Índice Bursátil Caracas reportó un descenso de 2.74 por ciento que llevó el indicador a 42,738.97 puntos. Asimismo, el Índice Financiero sufrió una caída de 3.12 por ciento que lo ubicó en 89,620.70 puntos.
El presidente del Banco Venezolano de Crédito, Oscar García Mendoza, atribuyó la advertencia del mandatario a que el Gobierno “está tratando de tapar cosas con otras cosas”.
“La impresión que da es que ya cada vez es una autocracia mayor de la que hay en el país. Lo único que hay es la opinión de una sola persona que no busca verdaderamente el bien de su país... lo que está buscando es la destrucción del país”, añadió.
García Mendoza dijo a la AP, por vía telefónica, que con las amenazas de nacionalización de la banca y la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), el gobierno de Chávez trata de “esconder” el problema de la escasez de alimentos y la inflación que saltó en abril a 1.4 por ciento desde el 0.7 por ciento de marzo, a pesar del estricto control de precios y de la reducción del Impuesto al Valor Agregado.
El banquero admitió que con eventual nacionalización del sector financiero venezolano, integrado por 39 bancos privados, los más afectados serían los depositantes por las “ineficiencias” del Gobierno.
“Lo que va haber es una especie de ‘corralito’ donde todos los depósitos de toda la gente... pasen a manos del Estado y se le acabaron los reales (el dinero) a todo el mundo”, acotó.
García Mendoza admitió que la mayoría de los bancos privados tiene una gran dependencia del Estado debido a que 40 por ciento de sus activos son títulos de deuda pública, y más de la mitad de sus depósitos son de organismos estatales.
“La banca privada tiene que darle prioridad al financiamiento a bajo costo a los sectores industriales de Venezuela. Si la banca no quiere cumplir con eso mejor es que se vayan, mejor es que nos entreguen a nosotros los bancos, los nacionalizamos”, advirtió el jueves el mandatario.
Entre los grandes bancos que operan en Venezuela, figuran el Banco Santander Central Hispano S.A. y el Banco Bilbao Vizcaya-Argentaria, ambos de España; el Citigroup Inc. estadounidense; y el Scotiabank de Canadá, que aportó 25 por ciento del capital del Banco del Caribe.
Igual amenaza de nacionalización lanzó Chávez a los directivos de Sidor —que está controlada por la empresa Ternium, basada en Luxemburgo—, a los que acusó de exportar casi la totalidad de su producción.