BUENOS AIRES.- Diego Maradona superó la etapa de "tratamiento hermético" y estaría en condiciones de salir de la clínica psiquiátrica en la que se encuentra para efectuar visitas a sus familiares, dijo hoy su médico personal Alfredo Cahe.
El galeno habló este jueves con diversos medios y dio a conocer versiones dispares sobre Maradona, ya que en una dijo que comenzará a salir a partir de este viernes y en la otra, que ya inició sus visitas a familiares.
Una de las salidas del llamado Pibe de Oro es al hogar de sus padres, donde lo aguardan para almorzar, dijo Cahe.
Agregó que anoche, Maradona disfrutó del triunfo de Boca Juniors, del cual es fanático, 3-0 sobre Vélez Sarsfield por la Copa Libertadores.
"Diego formuló comentarios que demostraron, una vez más, la claridad de conceptos con que ve el fútbol", según dijo el médico.
En declaraciones a Radio Uno, Cahe señaló que Maradona "comenzará con breves 'externaciones', junto a un acompañante terapéutico, para que vaya retomando su ritmo habitual de vida".
Pero en diálogo con Radio Del Plata, sin embargo, afirmó que Maradona "sale y se reúne con sus familiares, con sus padres y sus hijas o con los familiares de su actual pareja".
SUPERÓ ABSTINENCIA ALCOHÓLICA
"Ha ido a comer con ellos. Ya no es necesario que esté en la clínica todo el tiempo", comentó.
"Si Diego sigue con esta evolución, tanto clínica como psicológica, en no más de diez días saldrá del todo del sanatorio", añadió Cahe.
Luego destacó que Maradona "ya superó su abstinencia al alcohol; está muy bien y necesita cambiar de ambiente para recrearse", dijo Cahe, quien se mostró preocupado por el posible despliegue periodístico que puedan ocasionar esas breves salidas de la clínica Avril.
Antes de su traslado a esa clínica del barrio de Almagro, en la ciudad de Buenos Aires, Maradona estuvo ocho días internado en el Sanatorio de Los Arcos por una recaída de una hepatitis tóxica aguda provocada por el excesivo consumo de alcohol, que ya lo había mantenido internado durante dos semanas en otro centro asistencial.
Esta es la octava internación de Maradona en 10 años. En el 2000 y el 2004 el capitán del seleccionado campeón mundial en México en 1986 estuvo al borde de la muerte por su adicción a la cocaína, un problema que según sus médicos ya ha sido superado.