“Habrá sorpresas”. Esto es lo que avizora el bailarín del palo de mayo Jarret Brown Teophile, cuando LA PRENSA le consultó sobre su regreso a las tarimas, en las fiestas más concurridas de la ciudad de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).
Brown, junto a un grupo de danza compuesto en los años 80 por jóvenes costeños, dieron gloria artística nacional e internacional a Bluefields. Luego, con la derrota electoral sandinista de 1990 “la cultura cayó”, lamenta.
“El 19 en el barrio Old Bank, y el 28 de mayo en el parque Reyes, voy a bailar. Mi mayor orgullo es que nadie, ningún joven de la actualidad ha podido igualarme o despojarme de la corona de mejor bailarín de palo de mayo”, comentó el popular Jarret Brown, ahora con 49 años de edad.
Dice que tras el triunfo presidencial de Violeta de Chamorro, en 1990, durante el gobierno de la Unión Nacional Opositora (UNO) salió del país rumbo a Limón, Costa Rica, en busca de opciones artísticas.
“En 1990 dejé de bailar, fueron 16 años fuera de los escenarios. Cuando me di cuenta que habían vuelto a ganar, pues, decidí volver a Nicaragua y con ello a las tarimas. Habrá sorpresas”, anunció.
BAILES CON UN RITMO CALIENTE
La responsable de la oficina de comunicación de la Alcaldía liberal de Bluefields, Ninoska Mairena Amaya, dijo que contrario a los años anteriores, las celebraciones del palo de mayo, tendrán un toque distinto, ya que en vez de dar énfasis a las comparsas lo harán con las danzas a ritmo caliente.
“Volvió el conocido Jarret, ya se inscribió para bailar, los jóvenes tendrán la oportunidad de disputarle la corona de mejor bailarín del palo de mayo. Cada barrio de Bluefields presentará al menos dos grupos. El último día de las celebraciones se escogerá al mejor”, anunció la vocera municipal Ninoska Mairena.
PLATILLOS COSTEÑOS
El vicealcalde de Bluefields, Wendelyn Vargas Chavarría, dijo que paralelo a las fiestas danzantes de mayo, decenas de costeñas exhibirán platillos costeños, como el rondón, entre otros.
En Bluefields, las festividades más populares del Atlántico iniciaron la tarde del domingo pasado con exposiciones y comidas en el barrio negro de Beholdeen, hasta en horas de la noche.
Ahí se reunieron pobladores de ese y otros barrios, igual que turistas nacionales y extranjeros que ya visitan la zona, para disfrutar de esta festividad.