La Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) criticó en un informe emitido ayer en Viena, el “secretismo excesivo” en muchos de los 56 países miembros, a la hora de informar sobre las actividades gubernamentales.
“El excesivo secretismo causa frecuentes filtraciones de documentos, lo que requiere leyes de protección de fuentes (periodísticas)”, señala el informe de la OSCE, hecho público con motivo del Día Internacional de la Libertad de Expresión, que se celebra hoy.
“Un sistema abierto al acceso a la información reduciría la necesidad de filtraciones y la protección de fuentes”, agrega el estudio, que se basa en información obtenida hasta el momento de 48 de los 56 Estados miembros.
“Algunas leyes de acceso a la información no son efectivas. Muchas permanecen en la mentalidad y estructura de la Guerra Fría y las recientes preocupaciones de seguridad han sustituido a éstas como justificación por el secretismo”, señala el documento.
En todo caso, la OSCE reconoce que en “términos generales” observa una tendencia hacia más apertura y agrega que los sistemas legales de los países han sido modificados “de forma sustancial” en los últimos 15 años.
“Tanto las democracias asentadas como las nuevas están reconociendo que los gobiernos abiertos promueven la confianza y la obligación de rendir cuentas, además de ayudar a los ciudadanos y a los propios gobiernos”, concluye el informe.
Casi todos los países miembros de la OSCE han adoptado leyes que regulan la libertad de información y de protección de las fuentes periodísticas, constatan los expertos de la organización.