Durante casi dos horas, el favorito en las encuestas para ganar la Presidencia francesa provocó a su rival, con un toque de sarcasmo aquí, una observación sobre su pareja allá, todo en un tono de la mayor caballerosidad y llamándola siempre “Madame” (señora).
Francia tendrá la segunda vuelta presidencial este domingo 6 de mayo.
Finalmente, en un debate televisado que prometía ser dramático y cumplió con creces, la socialista Ségolène Royal perdió la calma. Ella le acusó de ser “el summum de la inmoralidad política” y el conservador Nicolas Sarkozy a ella de “perder los nervios”.
La primera mujer que podría ganar la Presidencia tuvo un arranque de ira hacia el final del debate, el único entre Royal y Sarkozy antes de las elecciones del domingo.
El miércoles, frente a millones de televidentes, Royal se encolerizó cuando Sarkozy habló de niños discapacitados, acusándolo de “jugar” con el tema. “Estoy muy enojada”, dijo Royal.
“Usted se altera muy fácilmente, Madame”, dijo Sarkozy. “Para ser Presidente de la República hay que conservar la serenidad... No sé por qué la señora Royal perdió la calma”.
Los dos candidatos a la Presidencia francesa nunca se han demostrado gran afecto, y casi desde el comienzo empezaron a sacarse chispas.
En materia política, no hubo sorpresas en el debate de dos horas y cuarenta minutos. Discreparon sobre la manera de estimular la economía francesa, sobre si Turquía debe ser admitida a la Unión Europea, las pensiones francesas, el recorte o no de impuestos e incluso si se deben boicotear las Olimpíadas de Pekín debido al apoyo de China al Gobierno de Sudán, acusado de cometer atrocidades en Darfur.
Sí causó sorpresa —y posiblemente daño a la causa de Royal— que fuera ella y no Sarkozy quien perdiera la calma.
Durante una campaña larga y a veces enconada, Royal ha tratado de presentar a Sarkozy como un hombre demasiado inestable e impetuoso para conducir una nación nuclear.
Royal, retrasada en las encuestas, se lanzó inmediatamente a la ofensiva al criticar el desempeño de Sarkozy como ministro del gobierno del presidente Jacques Chirac antes de renunciar para postular su candidatura. Royal vistió una chaqueta oscura; Sarkozy, traje y corbata. Pero las diferencias no sólo fueron de estilo.
Una encuesta publicada este miércoles mostró que Sarkozy ganaría con el 53.5 por ciento de los votos, contra 46.5 para Royal.