El ministro canadiense de Comercio Internacional, David Emerson, afirmó ayer ante el Consejo de las Américas, que el continente americano es una prioridad para Canadá y defendió los acuerdos de libre comercio en la región.
Emerson dijo que “el gran valor de la liberalización del comercio y la inversión es que” independientemente del “tamaño y nivel de desarrollo de las economías, hay enormes oportunidades para las ganancias mutuas, para construir prosperidad y para reducir pobreza”.
El ministro canadiense afirmó que los que protestan contra las políticas de globalización han perdido la batalla.
“La globalización está entre nosotros y como dijo Thomas Friedman, te guste o la odies, no va a desaparecer”, declaró.
En los últimos años Canadá se ha lanzado a una política de firma de acuerdos de libre comercio con los países americanos.
Tras firmar su primer acuerdo con Estados Unidos y posteriormente con México en los años 1990 —para formar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, en inglés)—, Canadá tiene acuerdos con Chile y Costa Rica.
PENDIENTE CON NICARAGUA
Además están en el tramo final de las negociaciones con El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, para llegar a un acuerdo con la región centroamericana.
Uno de los principales pegones para que Nicaragua y Canadá avancen en la negociación y firma de un acuerdo comercial, es la negativa canadiense de permitir el acceso bajo condiciones favorables a un paquete de productos nicas.
Entre estos rubros sobresalen la carne bovina, el azúcar y los productos elaborados bajo el régimen de zonas francas.
De momento Canadá exporta de Nicaragua productos como oro, café y azúcar, entre otros, según cifras oficiales del Banco Central de Nicaragua (BCN) publicado en su portal electrónico oficial.
CON INTERÉS EN EL CARIBE
Emerson afirmó asimismo que “estamos también comprometidos a alcanzar el libre comercio con República Dominicana, los países de la Comunidad Andina (Colombia y Perú en particular) y la comunidad caribeña del Caricom”.
“Las discusiones con estos socios han sido muy productivas y esperamos estar en posición de lanzar negociaciones para acuerdos de libre comercio en 2007”, añadió el ministro canadiense.
El año pasado, las exportaciones canadienses al continente americano, excepto Estados Unidos y México, totalizaron 5,600 millones de dólares mientras que las importaciones de estos países sumaron 13,000 millones de dólares.
Además, las inversiones canadienses en Sudamérica y el Caribe ascienden ahora a casi 100,000 millones de dólares, tres veces más que hace una década.