Oscar De La Hoya lució tan confiado y seguro de su victoria, que ayer después de una larga conferencia de prensa en el Teatro Hollywood del majestuoso Hotel MGM Grand de Las Vegas, Nevada, se tomó su tiempo para conversar con la prensa.
Y por su puesto, LA PRENSA estuvo en la primera fila para esta charla con Oscar, quien además de su semblante relajado, llegó ataviado con un buzo verde con las palabras “Golden Boy” en el pecho, escrita con letras doradas y una gorra negra donde apreciamos un pequeña silueta de él en plena acción.
n ¿Crees que esta pelea pueda decidir el futuro de tu carrera?
“Creo que no. He estado envuelto en bastantes eventos importantes, he ganado varios, he perdido varios, pero ojalá que mi legado esté intacto. Es otra pelea importante para mi carrera, pero no creo que vaya afectar mi legado”.
n ¿Pueden venir varias más?
“Puede ser, pero todo depende de cómo me sienta el sábado. De cómo se sienta mi físico. Si no me siento rápido, si el plan de pelea no va como queremos, será una señal de retiro... Yo tomé esta pelea para probarme a mí mismo que todavía puedo seguir en el boxeo, creo que mi legado está intacto y ganando esta pelea me haría muy feliz”.
n Ante Mayorga dijiste que te tardaste en enchufarte en tu entrenamiento. ¿Ahora fue distinto?
“Desde el primer día y con nuevo entrenador (Freddy Roach). Me sorprendí, porque pensé que me tendría que ajustar a su estilo, pero desde el primer día el entrenamiento fue como yo lo esperaba”.
n ¿Ese cambio de entrenador marcó la diferencia en la motivación?
“Claro, siento que hay más motivación, más confianza. La verdad es que elegí a Freddy Roach porque le quiero demostrar que todavía puedo. Cada día que vamos al gimnasio quiero impresionarlo, quiero diga “guao, Oscar De La Hoya todavía puede”. Para mí eso es importante, porque los dos o tres meses que estuvimos juntos creo que quedó un poco impresionado. Roch es un maestro cuando se trata de estrategias. Su forma de entrenar es agresiva y eso me gusta mucho porque me tiene tirando golpes.