La decisión del presidente Daniel Ortega Saavedra, de retirar a Nicaragua del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), del Banco Mundial, podría ser intrascendente en el presente, aunque tendría algunas implicaciones para el futuro.
En esto coincidieron algunos expertos consultados por LA PRENSA, tras conocer que Nicaragua acordó el retiro de la CIADI junto a Venezuela, Cuba y Bolivia, como parte de los acuerdos alcanzados en la última Cumbre de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
El economista José Luis Medal dijo que la decisión no afectará a los inversionistas que se mantienen en Nicaragua, porque raras veces alguno se apega a los mecanismos de la CIADI.
No obstante, para el futuro podría tener efectos negativos, según Medal, porque los empresarios, en especial las más grandes transnacionales del mundo, suelen respaldarse en estos mecanismos para asegurar sus inversiones.
El economista señaló que el caso más cercano a esto en Nicaragua es Unión Fenosa, aunque ésta tiene su demanda con la Agencia de Garantía Multilateral de Inversiones (MIGA).
Por su parte Carlos Sequeira, ex jefe negociador del DR-Cafta, dijo que este tipo de mecanismos no es obligatorio, y que en el caso de Unión Fenosa y Nicaragua más bien deberían llegar a un acuerdo, ya que este tipo de instancias internacionales “le dan color”, desprestigian, a las empresas y países que se ven involucrados.
Carlos Zamora, presidente de la Cámara de Comercio Americana en Nicaragua (Amcham), dijo que para todo inversionista es importante tener un “seguro” contra confiscaciones y nacionalizaciones, y que más bien hay que generar confianza para invertir en el país.
El acuerdo se dio luego de que Nicaragua, Cuba y Bolivia declararan su apoyo a Venezuela, en su diferencia con Radio Caracas Televisión (RCTV), canal que saldrá del aire a fines de mayo, cuando se venza su concesión, porque el presidente venezolano Hugo Chávez lo considera como una televisora “golpista”.