El presidente del Banco Mundial (BM), Paul Wolfowitz, en entredicho por el ascenso y aumento de sueldo a su novia, una empleada de la institución, aseguró el lunes que hay “una campaña de calumnias” en su contra y reiteró que no dimitirá.
En una presentación ante el Comité Ejecutivo del BM, calificó como “claramente falsos los cargos de conflicto de interés” en las decisiones que llevaron a un sustancial aumento de sueldo de su compañera sentimental, Shaha Ali Riza.
Riza era empleada del Banco Mundial cuando Wolfowitz asumió la presidencia en junio del 2005 y, para evitar un conflicto de interés, se decidió su traslado temporal al Departamento de Estado.
Su transferencia estuvo precedida por un ascenso y un generoso aumento de sueldo.
Riza ganaba alrededor de 133,000 dólares anuales como funcionaria de relaciones públicas en el departamento para Oriente Medio del Banco. Tras ser transferida, su retribución subió hasta los 193,590 dólares, libres de impuestos.
La Asociación de Empleados sostiene que el incremento, decidido por Wolfowitz, es más del doble de lo permitido.
En su declaración ayer ante el Comité Ejecutivo, Wolfowitz destacó que “no creo que eso beneficie los intereses de los pobres del mundo que, supuestamente, deberían ser la mayor preocupación para todos nosotros”, afirmó, hablando de su renuncia.
“Actué de manera transparente, solicité y obtuve la orientación del comité de ética del Banco y me conduje de buena fe y de acuerdo con tales recomendaciones”, señaló.
Sin embargo, el Consejo Ejecutivo del Banco Mundial, integrado por 24 directores que representan a los 185 países miembros de la entidad, sostiene que las condiciones laborales de Riza no fueron “comentadas, aprobadas o revisadas” ni por el comité de ética ni por el que entonces era su presidente, Ad Melkert.