Pequeños productores de Matagalpa y Jinotega se han lanzado a la producción de una exótica fruta, la naranjilla, con el apoyo de la cooperación internacional.
Escondida entre los cafetales de Jinotega y Matagalpa, bajo el cuidado principalmente de mujeres y niños, crece la naranjilla, que el Proyecto IICA- Red SICTA, financiado por Cosude, está ayudando a crear como una nueva alternativa productiva en la región.
En ambos departamentos , al norte de Nicaragua, la Red SICTA comenzó el año pasado a financiar un proyecto de validación de este cultivo, buscando enlazar un proceso de diversificación de pequeñas fincas con un mercado que, según un estudio preliminar, se presenta como insatisfecho y en crecimiento, según informó el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), uno de l os que apoya el desarrollo del proyecto.
EN ASOCIACIÓN CON EL CAFÉ
El estudio reveló que la naranjilla, desconocida para la mayoría de los nicaragüenses, la cultivan 17 pequeños agricultores de forma tradicional en asociación con el café, cosechando alrededor de nueve millones de frutos al año.
Así lo reveló un informe presentado recientemente en la comunidad San Esteban, en Jinotega, por la Directora de la Fundación para el Desarrollo de Jinotega (Funjides), Lilliam Palacios, a una comisión de evaluación de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude), integrada por Félix Fellman y Giancarlo de Picciotto.
VALIDA VARIEDADES
Junto con Funjides, participan en el proyecto de validación de dos variedades de naranjilla (lulo y cocona) la Universidad Nacional Agraria (UNA) y 31 pequeños productores en una extensión de 5.5 hectáreas distribuidas en seis comunidades.
Los productores coincidieron en que el manejo del cultivo no presenta dificultades, y destacaron la facilidad con la cual se adapta al sistema de producción de café bajo sombra, predominante en ambos departamentos.
La naranjilla se cosecha a los ocho meses después de la siembra.
Se espera que en los meses de junio, julio y agosto las áreas sembradas por los beneficiarios de este proyecto alcancen el pico de producción y que al final de la recolección lleguen a unos 115 mil frutos, valorados en casi 50 mil dólares.
El estudio elaborado como parte de este proyecto de validación asegura que la demanda actual de naranjilla en Nicaragua oscila en 12 millones de frutos, según el informe del IICA.