Managua, 1:03 am | 27/11/2009
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Inicio
Nosotras
La Prensa Literaria
Aquí Entre Nos
El Azote
Chavalos
Suplemento Deportivo
Negocios y Economía
Suplementos >> Negocios & Economía
El sector lácteo espera aprovechar de mejor forma el DR - Cafta en lo que resta del presente año, según algunos líderes gremiales. (LA PRENSA/ ARCHIVO)
DR-Cafta PASA LA PRUEBA
A casi un año de vigencia, el tratado de libre comercio que Centroamérica y República Dominicana firmaron con Estados Unidos (DR-Cafta), es visto en el país por la mayoría de sectores con resultados positivos, aunque algunos advierten que lo malo está por venir
Luis Núñez
economía@laprensa.com.ni
Beneficios ligados a la macroeconomía

De acuerdo con el estudio de la CEPAL, denominado DR-Cafta: ¿panacea o fatalidad para el desarrollo económico y social en Nicaragua? los beneficios principales del tratado dependerán de la política macroeconómica que acompañe a este tratado comercial.

Sobre el temor a pérdidas fiscales, la CEPAL sostiene que el “ajuste fiscal no tendría relevancia, pues se estima que la pérdida de ingresos tributarios sería poco perceptible”.

Sin embargo, advierte lo que otros economistas nacionales han señalado con relación a que “el régimen cambiario sí sería de suma importancia. Una política cambiaria más flexible significaría un mayor impacto sobre el crecimiento económico”.

Otro aspecto macroeconómico fundamental será el acceso al financiamiento externo.

El estudio agrega que dentro o fuera del marco del DR-Cafta los países centroamericanos deberían defender como grupo una mayor reciprocidad comercial de Estados Unidos, es decir, que la reducción de aranceles en Nicaragua y demás países centroamericanos tenga como contrapunto “una disminución de los subsidios a la producción agrícola estadounidense”.

A consenso

A casi un año de haberse implementado el DR-Cafta en Nicaragua todos los sectores, tanto quienes se oponen como los que lo apoyan, coinciden en señalar que el acuerdo es una realidad que hay que enfrentar en consenso con todos los sectores. “(Sólo) hay que hacer los ajustes necesarios (para empujarlo)”, afirma Mario Arana, ex Ministro de Fomento, Industria y Comercio.

El primero de abril de 2006 Nicaragua puso en vigencia el tratado de libre comercio que Centroamérica y República Dominicana firmaron con Estados Unidos (DR-Cafta), siendo el tercer país que lo suscribió después de El Salvador y Honduras.

Contradictoriamente la bancada del Frente Sandinista, partido que hoy gobierna al país, que se oponía al mismo, fue finalmente el mejor aliado que tuvo el entonces presidente Enrique Bolaños en la Asamblea Nacional de cara a la aprobación del acuerdo.

A casi un año de la vigencia del tratado, la mayoría de sectores tienen un balance positivo del mismo, aunque para algunos lo “peor” del acuerdo está por venir.

Gerardo Escudero, representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), señala que el acuerdo comercial descrito, tiene notas buenas dados sus alcances en Nicaragua.

Aunque advierte que “es muy poco tiempo para hacer una evaluación exhaustiva”.

Escudero, en general, asegura que el DR-Cafta ha dado un “fuerte” impulso a las exportaciones nacionales “por primera vez superamos el umbral de los mil millones de dólares en exportaciones”, recuerda.

Sin embargo al mismo tiempo agrega que el tratado no es la solución de todos los problemas pues, según indica, todavía hay que trabajar “duro” para llegar a aprovechar sus oportunidades y sortear las amenazas que implica. Aunque no las refiere.

“Se concluye que el DR-Cafta no es el mejor remedio para alcanzar el desarrollo económico y social en Nicaragua, pero tampoco generaría costos económicos, sociales y perceptibles, por lo menos en el nivel agregado”, concuerdan Marco Vinicio Sánchez y Rob Vos, de la Unidad de Desarrollo Social de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en el estudio DR-Cafta: ¿panacea o fatalidad para el desarrollo económico y social en Nicaragua”.

Hasta la fecha, según diferentes estudios de expertos independientes, Nicaragua es el país que ha aprovechado mejor las diferentes cuotas de productos agropecuarios, llevando la delantera en la región.

El único producto que no ha sido aprovechado por Nicaragua es el maní, advierten los diagnósticos. El motivo se centra en los subsidios que otorga Estados Unidos a sus productores.

Juan Álvaro Munguía, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic) y de la Asociación de Productores de Maní, comenta sin embargo que este año exportarán el ciento por ciento de la cuota de maní al mercado estadounidense.

La cuota de maní negociada en el marco del DR-Cafta apunta a 10 mil toneladas de maní, más 280 toneladas métricas de mantequilla de maní adicionales, que también están ligadas al acuerdo.

HACER LOS AJUSTES

Para expertos como Oscar René Vargas, no obstante, después del primer año del acuerdo todavía hace falta conocer más lo que se firmó.

Según Vargas, el país ha sobrevivido a un año con el DR-Cafta “no han quebrado los productores, pero tampoco el país ha crecido”, insiste.

En tal sentido sostiene que el acuerdo no ha sido el “puente hacia el futuro” como se dijo en su momento, y agrega que los efectos negativos se verán después de dos o tres años.

“No es muy halagador el futuro inmediato. ¿Qué vamos a exportar, rosquillas? Con eso no vamos a poder despegar”, recalca.

Vargas expone que han habido experiencias muy negativas como la de México, donde el tratado de libre comercio de Norteamérica (Nafta por sus siglas en inglés), incidió en la caída de producción de granos básicos y en un aumento en la pobreza.

No obstante esas amenazas del tratado son vistas por otros como oportunidades para ser más competitivos, como asegura el gerente general de Amanco Nicaragua, Iván Díaz, quien añade que hasta el momento el sector de las ferreterías “no ha sentido el peso de este tratado”, pero considera que desde hace varios meses se están preparando para sacarle provecho al acuerdo.

Mario Arana, ex Ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific) y ex titular del Banco Central de Nicaragua (BCN) durante el período en el que se negoció el DR-Cafta, destaca que Nicaragua fue el país que obtuvo más beneficios en estas negociaciones y, aún cuando considera que hubo aspectos en los que no quedó satisfecho, sostiene que en un año los resultados han sido más positivos que negativos.

“El crecimiento registrado por efecto del DR-Cafta ha sido considerable a tasas que no habíamos visto en años”, afirma Arana, quien destaca que las exportaciones totales a Estados Unidos crecieron.

Por otro lado, el representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, Gerardo Escudero, recalca que uno de los logros con el tratado es que los pequeños productores también están mejorando su producción para poder exportar al nicho estadounidense.

En tanto, el ex titular del Mific reconoce que en el sector de lácteos no se logró una negociación muy acertada puesto que las cuotas establecidas eran muy bajas.

“Los lácteos y el arroz fueron rubros que negociaron los sectores privados de Centroamérica y Estados Unidos”, justifica.

En lácteos la cuota lograda fue de 800 toneladas métricas, lo cual evidentemente es insuficiente, según afirma Ronald Blandón, gerente general de la Comisión Nacional de Ganadería (Conagan).

El ex ministro Arana, menciona que la negociación en esa industria fue “demasiado defensiva”, es decir los productores nacionales buscaron cómo protegerse de los productores norteamericanos, donde estos productos tiene un alto nivel de protección.

En este sentido, de acuerdo a Blandón, el único producto que ha ingresado a este mercado es el queso. “Han quedado fuera una serie de derivados de lácteos que no han aprovechado ni un gramo de la cuota”, manifiesta.

“Lo que queda en este contexto es implementar la denominada Agenda Complementaria y seguir trabajando en corregir este punto”, destaca Arana, quien considera que es necesario fortalecer la capacidad del país para no desacelerar el ritmo de crecimiento que han tenido las exportaciones.

Eso implica el desarrollo de infraestructura y capacitación para elevar los rendimientos productivos.

Sin embargo, el estudio de la CEPAL revela que si bien en este tratado habrá ganadores y perdedores, los efectos positivos de éste podrían compensar a los sectores menos favorecidos.

GANADORES NETOS

El sector textil nicaragüense es uno de los ganadores netos del DR- Cafta al obtener 100 millones de metros lineales de tela no originaria de países firmantes del acuerdo.

Con la aplicación del tratado, en el país, las exportaciones de textiles crecieron 23 por ciento en valor y 22 por ciento en volumen, según Carlos Zúniga, director técnico de la Corporación Nacional de Zonas Francas (CNZF).

Según el funcionario, el interés de la inversión extranjera textilera ha sido evidente y sólo en diciembre del año pasado aprobaron 14 solicitudes de operación de empresas extranjeras.

Para este año de acuerdo a Zúniga existe interés de empresarios extranjeros de instalarse en Nicaragua, de forma que el crecimiento del sector, en el 2007, podría ser de 25 por ciento.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda