Es increíble. Y después, cuando la naturaleza castigue con toda su furia, hasta entonces se escucharán las frases trilladas de lo que se hubiera hecho, pidiendo ayuda, o responsabilizando a otros de las barbaridades que hicimos o lamentándonos de lo que dejamos de hacer.
Es de esperarse la actitud de la sandinista Amanda Lorío, titular del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), quien no llegó al Segundo Foro Nacional del Gran Lago Cocibolca, así como de sus jefes Daniel Ortega Saavedra (Presidente) y Jaime Morales Carazo (Vicepresidente), a quienes les dio absolutamente igual lo que se hablara sobre la situación del Lago de Nicaragua frente a la contaminación, el despale, etc.
Pero lo imperdonable y eso debe ser una factura que deben cobrar con creces los pobladores en las próximas elecciones de alcaldes, es que de 36 ediles involucrados en la campaña por proteger al Cocibolca, sólo ocho estuvieron, y esto que en la primera parte del foro.
Es decir, a ellos también les importa poco o nada lo que pase con el futuro de uno de los mantos acuíferos más grandes del mundo, que de paso, tiene muchas virtudes y es de la fuente que muy pronto, los mismos que ahora dieron la espalda al problema probablemente por ignorancia o irresponsabilidad manifiesta, estarán pidiendo beber de esa agua.
El fin de semana pasado le comenté a un vicealcalde de estos municipios involucrados que da tanta rabia ver esta negligencia que bien valdría la pena echar preso a estos alcaldes irresponsables. Parece que no tienen idea de lo que está pasando en el mundo con los lagos, ríos, el mar, los polos (norte y sur), el calentamiento de la tierra, la contaminación en todas sus manifestaciones y sobre todo, con los excesos de la humanidad.
Sólo basta ver los programas científicos de Discovery Channel, leer sobre lo que pasa en el mundo o ver la ponencia del ex Vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, llevada a la pantalla grande, sobre las imágenes proyectadas a futuro de cómo estará la tierra. Sus datos son escalofriantes.
Actitudes como la de los alcaldes de los municipios aledaños al Lago de Nicaragua y la de los funcionarios del Gobierno actual, contribuyen al deterioro de la tierra. En el último programa científico que presentó Discovery Channel se puede apreciar en un análisis proyectado que Centroamérica será una de las regiones más castigadas con el calentamiento.
En esta época de verano y más ahora a las puertas de Semana Santa, ojalá que los alcaldes de las costas aledañas al Lago Cocibolca, hagan algún esfuerzo por controlar la contaminación en sus distintas formas, pero sobre todo, a través de la basura. Las costas de Granada, San Jorge, Chontales, San Carlos, la Isla de Ometepe, deben estar bajo estricta vigilancia para no arruinar el lago.
Como refiere Salvador Montenegro Guillén en un artículo publicado en http://agua.ecoportal.net/content/view/full/59426 “este lago tiene valor ecológico, ambiental, cultural, social, estratégico, económico, entre otros”. Así que los alcaldes no sólo deben cobrar los impuestos por turismo, sino que también tienen que trabajar para preservar este manto acuífero.