Caracas (AIPE)— El asunto no es ser chavista o antichavista, es quién gobierna (¿o desgobierna?) Venezuela.
El teniente coronel Hugo Chávez incurre continuamente en deslices y divagaciones, que luego trata de ocultar o disimular como buen llanero zamarro ante sus interlocutores, pero si éstos poseen una sólida cultura también son hábiles para no mofarse ante su generoso mecenas que dispone a su antojo, sin entregarle cuenta a nadie, de su hacienda privada, Venezuela.
Recientemente, el presidente Bush suscribió con Lula, su par brasileño, un acuerdo para impulsar el uso del etanol como biocombustible. De inmediato tronó el Júpiter venezolano: América Latina —¿será también toda suya en el futuro?— no debía permitir que sus tierras se usen para producir combustible y sí alimentos (pero bajo su gobierno, la producción agropecuaria, como consecuencia de las invasiones de fincas privadas, ha caído estrepitosamente ocasionando escasez en varios rubros alimentarios).
No son pocos los vaivenes y estira y encoge a que ya nos tiene acostumbrados el teniente coronel presidente. Recién asumida la Presidencia, viajó él a China y su primera intervención pública fue ante altas autoridades del gobierno de ese país, para volcarse en elogios a Mao. Buena parte de los presentes había sido víctima del señor Mao y de la cuadrilla de su esposa que dirigía la revolución cultural. Milagro que salvaran la vida.
El gran conductor criollo no podía pasar por alto su retórica demagógica en su visita a Jamaica, billetera en mano… “estaríamos usando las tierras fértiles y el agua que tenemos disponibles para producir alimentos, pero no para la gente sino para los carros de los ricos”. (¿Es que los pobres no tienen carro?). Y de inmediato apuntó hacia su hermano Lula, a quien le abordará el tema, quizá en abril cuando se vean las caras. Lula, a temblar, se enfrentará al Júpiter tronador.
¿Que qué decía el teniente coronel presidente antes de que se suscribiera el acuerdo Bush-Lula?
En febrero de 2005 se instaló un Encuentro Empresarial Venezuela-Brasil. ¿Y qué dijo el teniente coronel en relación con el acuerdo que habría de firmar ese día con Brasil sobre el etanol? “Nosotros necesitamos cerca de 30 mil, sólo para el consumo interno de gasolina, cerca de 30 mil barriles diarios de etanol”. En seguida añadió: “Estamos, Lula, instalando allá en los llanos de Barinas (su patria chica) un complejo azucarero (hoy sometido a investigación por corrupción), tecnología brasileña con apoyo cubano también”. Y allí mismo, “nosotros aspiramos a instalar la planta de producción de etanol en esos llanos tan ricos (¿tierras fértiles y agua disponibles para producir alimentos?) Requeriríamos casi duplicar la actual producción de caña venezolana para el proyecto etanol (¡¡¡¿¿¿???!!!): Generación de empleo, desarrollo de la agricultura, de la industria, de la energía limpia para el equilibrio ecológico, cuántos beneficios y muchos más...”
En febrero de este 2007, Venezuela y Cuba firmaron un acuerdo para instalar en tierras venezolanas once “plantas de etanol”. Ya hay un acuerdo para levantar las cuatro primeras.
Pero veamos esta otra perla de la revolución bonita, socialista, bolivariana, chavista, que recorre con su espada la América Latina. En febrero del 2006, PDVSA y Petrobras “acordaron la elaboración de un contrato de suministro de etanol de Petrobras a PDVSA mientras se desarrolla la producción propia de Venezuela”.
Entre 2005 y 2012 Venezuela espera producir 25,000 barriles diarios de etanol. Los ricos tienen suerte con sus carros y son muchos los de la nueva clase en Venezuela.
Las palabras no se las lleva el viento...