El reajuste del salario mínimo para los trabajadores nicaragüenses sigue pendiente.
La sexta sesión de las negociaciones para establecer el aumento salarial fue suspendida ayer, luego que los representantes de los trabajadores y sindicalistas abandonaran las instalaciones del Ministerio de Trabajo (Mitrab) por estar en desacuerdo con la propuesta de aumento presentada por el Gobierno y la empresa privada.
El Gobierno siguió plantado en la propuesta de un incremento del 10 por ciento, similar al presentado un año atrás durante la administración del ex presidente Enrique Bolaños.
Mientras, la empresa privada cedió desde un 8.4 por ciento en la quinta negociación, hasta un 10.4 por ciento.
Sin embargo, el Frente Nacional de Trabajadores (FNT), afín al Gobierno del sandinista Daniel Ortega, y el opositor Congreso Permanente de Trabajadores (CPT), coincidieron en que la propuesta pública y privada no se ajusta al costo real de la canasta básica compuesta por 53 productos, estimada hasta febrero en 3,081 córdobas, según cifras oficiales del Banco Central de Nicaragua (BCN).
Por su parte, los sindicatos pasaron de exigir un incremento del cien por ciento del salario mínimo, a un 25 por ciento para nueve sectores económicos establecidos en la tabla salarial, cuyo promedio es de 1,401 córdobas.
La titular del Ministerio del Trabajo, Jannette Chávez, confirmó la suspensión de las negociaciones por el desacuerdo de los sindicatos.
Sin embargo, indicó que “las negociaciones no se han cerrado... Hay voluntad de empleadores públicos y privados y trabajadores para continuar, luego de unos días para que cada uno revise propuestas”.
El secretario general adjunto del Congreso Permanente de los Trabajadores (CPT), José Espinoza, advirtió que están pendientes de la reanudación de las negociaciones y organizarán asambleas sindicales para discutir con sus afiliados las condiciones de las pláticas.
Lo mismo aseguró el representante del FNT, Luis Barbosa, y el de la Federación de los Trabajadores de la Salud (Fetsalud), diputado sandinista Gustavo Porras.
Espinoza y Barbosa coincidieron en que esperarán la nueva convocatoria del Mitrab durante esta semana, pero que si al término de ésta no hay acuerdo, tras las vacaciones de Semana Santa considerarían organizar huelgas y plantones para exigir el reajuste salarial demandado.