Si está en una playa del Pacífico durante Semana Santa y de repente siente un temblor y observa que el mar se aleja y que el Ejército se toma el balneario, no busque más señales, un tsunami se acerca y usted tiene los minutos contados para huir del lugar.
Básicamente éstas son las recomendaciones de la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua ante un tsunami. Pero el plan va más allá. El objetivo es evitar lo que ocurrió en Asia en 2004, donde se supone que el 80 por ciento de las 300 mil muertes calculadas ocurrieron porque la gente no sabía cómo actuar ante una ola gigante.
El Plan Playa del Ejército esta vez se articulará físicamente con la Cruz Roja, los Bomberos y la Policía Nacional, pues intercambiarán sistemas de comunicación y puestos de operaciones en caso de ser necesario.
La Defensa Civil distribuirá 100 mil volantes entre los bañistas, con recomendaciones de cómo actuar ante un tsunami, además de las señales que da la naturaleza 45 minutos antes del impacto de la gran ola.
El coronel Mario Perezcassar, jefe de la Defensa Civil, aseguró que cinco minutos después que el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) emita la alarma, normalmente tras un terremoto de magnitud 7.0 en la escala Richter, el Sinapred y el CODE estarán listos para actuar.
El Ejército tiene preparados a 2,430 hombres, 44 carros livianos, 19 vehículos pesados y 19 especiales, dos lanchas rápidas, cuatro helicópteros y 140 radio bases, para atender los 420 kilómetros de costa en el Pacífico.
Debido a que aún no se cuenta con un sistema de sirenas, el Ejército prácticamente se tomaría los 24 balnearios principales del Pacífico, con el apoyo de las unidades militares de la capital y la unidad humanitaria de rescate, junto a la Cruz Roja, los Bomberos y la Policía Nacional.
El Plan Playa del Ejército iniciará el próximo sábado 31 de marzo y se extenderá hasta el 8 de abril, basado en la temporada pico de la temporada seca.
SEGURIDAD EN CARRETERAS
La protección de las autoridades no se limitará dar asistencia ante un posible maremoto, sino que también existe el Plan Vacaciones Felices, Seguras y Saludables, donde participarán unos seis mil policías y contempla el desplazamiento de 36 unidades por las carreteras del país, lo que permitirá controlar el contrabando y otros ilícitos como tráfico de madera y semovientes.
Por otra parte, la Policía Nacional anunció que serán drásticos en las medidas contra los dueños de bares que durante este verano vendan licor a menores, así como en la aplicación de la Ley para el Régimen de Circulación Vehicular y Ley 510, para el Control de Armas.
El presupuesto que requiere la Policía es de 2.2 millones de córdobas, de los cuales 227 mil serán aportados por las empresas privadas y el resto por el Gobierno.