La dirigente indígena y candidata a la Presidencia de Guatemala, Rigoberta Menchú, rechaza la etiqueta de “izquierdista” y se describe como una mujer “pragmática”, cuya prioridad gubernamental será “lo social”.
“Queremos que la economía no sirva solamente para exportar a guatemaltecos a Estados Unidos, como es el caso hoy”, dijo la Premio Nobel de la Paz de 1992 al diario francés Le Figaro, que adelantó la entrevista ayer en su sitio internet.
Preguntada sobre si su país está dispuesto a elegir a una mujer indígena en la Presidencia, dijo que en los medios de comunicación los indios y ella misma son objeto de “burla”.
“Dicen que Rigoberta Menchú es fea, que no estará a la altura, que una mujer no puede gobernar Guatemala. El sentido de esta candidatura es también decir que estamos hartos de este racismo y sexismo. Queremos hacer de Guatemala un país verdaderamente multicultural”, recalcó la candidata.
Para su campaña cuenta con los indígenas, pero también “las mujeres y los jóvenes” y, tras explicar que la mitad de las personas no vota en su país porque “no saben por quién votar”, promete “despertar este voto dormido”.
“Nos comprometemos a constituir un equipo al servicio de los guatemaltecos, competente y humilde (...). Sabemos que no vamos a cambiarlo todo de golpe”, dijo la postulante del izquierdista Encuentro por Guatemala, al acusar a “los 19 partidos políticos” del país de sólo querer “llegar al poder, nombrar a sus amigos en puestos clave y saquear el Estado”.
Preguntada sobre por qué rehúsa ser catalogada de izquierdas, Menchú explicó que “se han cometido muchos crímenes en nombre de ideologías, sean de derecha o izquierda. No quiero que se me ponga una etiqueta. Soy ante todo una mujer pragmática”.
Explicó que, sobre el tratado de libre comercio con EE.UU. (DR-Cafta), su postura no es “un rechazo ideológico”, pero constata que “el 90 por ciento de la gente” no sabe qué contiene y que “nunca” se ha consultado a los guatemaltecos sobre el modelo económico que desean.
Además, la libertad de explotación minera definida en el tratado es “incompatible con nuestros valores indígenas y el respeto de la naturaleza”, señaló Menchú, quien no se opone a la libre empresa sino a la “acaparación de las riquezas por algunos”.
Sobre la reciente gira latinoamericana del presidente estadounidense, George W. Bush, que hizo escala en Guatemala, dijo que “no se interesa por nuestros problemas” y que “no hemos obtenido nada, por ejemplo, para esos guatemaltecos emigrados” a EE.UU. y envían cada año 3,000 millones de dólares a su país.
Menchú, que desde la concesión del Nobel ha recorrido el mundo dando conferencias, concluye que éstas “no cambian el mundo” y que quiere “actuar”.