Los cuerpos sin vida de un matrimonio nicaragüense, quedaron tendidos la tarde de este domingo en una céntrica calle de San José, la capital de Costa Rica, luego que el hombre ultimara a su esposa a balazos para de inmediato suicidarse delante de sus tres hijas.
Según el diario LA NACIÓN de Costa Rica, el hecho ocurrió a las 3:15 p.m. del domingo, cuando Alfonso Sarria Hernández, de 45 años, se encontró con la señora Rosa Pozos Velásquez, de quien se encontraba separado desde hace algún tiempo y aparentemente le pidió una reconciliación.
La aparente negativa de Pozos fue resuelta por Sarria con un revólver calibre 38 y varios disparos que acabaron con la vida de su ex compañera justo frente a las tres hijas de ambos de 24, 15 y 11 años.
Posteriormente el agresor terminó con su vida al dispararse en la cabeza. Todo ocurrió frente a decenas de transeúntes, frente a las oficinas centrales de Correos, en la capital costarricense.
Según una oficial de la Policía Municipal citada por LA NACIÓN, se trataba de un encuentro familiar, “era una reunión. Él le dijo a su hija mayor que quería conversar con ellas. Pero al llegar al lugar él venía bajo los efectos del alcohol”.
Las jóvenes dijeron a los oficiales que la pareja se había separado desde hace cuatro meses por problemas de violencia doméstica.
El matrimonio nicaragüense residía en la nación del sur desde hace 11 años, cuando emigraron por razones de trabajo. Tras su separación ella vivía en León XIII y él residía en Tibás.