LA HABANA. _ Altos dirigentes cubanos analizaron el alcance de un par de normativas para ajustar la disciplina laboral y elevar productividad en la isla golpeada por años de crisis, permisividad y bajos estímulos materiales.
El vicepresidente Carlos Lage encabezó una reunión el pasado jueves y viernes con los líderes de los consejos de administración provinciales (gobernadores) para evaluar la puesta en marcha de las resoluciones 187 y 188, indicó hoy el lunes el periódico oficial Granma.
La entrada en vigor de las nuevas disposiciones quedó para el 1 de abril, según se dio a conocer hace algunas semanas.
Bajo las reglas, los empleados deberán cumplir con los horarios, permanecer en sus puestos y proteger la infraestructura. Se les prohibirá aceptar retribuciones personales a cambio de información o solución de algún asunto.
Además, deberán avisar sobre sustracciones o desvíos y su incumplimiento les acarreará severas medidas. Paralelamente, se ampliarán los horarios de las oficinas de atención al público para permitir realizar trámites sin faltar a los puestos de trabajo.
NUEVO REGLAMENTO
Durante la reunión también estuvo presente el líder de la Asamblea del Poder Popular (parlamento), Ricardo Alarcón y algunos ministros.
Alfredo Morales, titular de Trabajo y Seguridad Social, indicó que de los 6.583 centros donde se implementarán las resoluciones, 6.052 ya tienen un nuevo reglamento, mientras que 5.974 cuentan con los horarios ampliados.
Ahora se realiza el proceso de asambleas con los empleados para analizarlas y poner a todos en conocimiento de la situación.
Se trata del orden y la disciplina laboral, dirigido a lograr un mayor aprovechamiento de la jornada laboral y de incrementar la productividad en cada entidad, comentó Morales en la versión de Granma.
El rotativo, órgano de difusión del Partido Comunista de Cuba, reconoció sin embargo los problemas que subsisten como las dificultades del transporte, la provisión de almuerzo a los empleados y los propios horarios de las guarderías para las madres.
Cuando se dio a conocer una de estas resoluciones, la 188 en octubre, muchos cubanos se mostraron molestos por un incremento de las exigencias, por ejemplo, en torno a la hora de llegar al trabajo, cuando las condiciones de los buses obligan a algunos a esperar hasta dos horas para subir a uno completamente atestado de personas.
PAGAN 15 DÓLARES MENSUALES
Aunque en los últimos tiempos hubo un incremento de los salarios básicos, los cubanos cobran unos 15 dólares mensuales y algunos obtienen otros 10 dólares más por pertenecer a sectores que ingresan divisas.
Paralelamente, se debe sumar a estos emolumentos el enorme conjunto de subsidios y gratuidades del sistema como la educación, la salud y los servicios y un buen porcentaje de remesas familiares.
Acusado de paternalista, el sistema cargó con los comentarios de sus críticos por la falta de rigor laboral, la benevolencia y las prestaciones a los trabajadores sin contrapartida en la eficiencia.
Más aún, tras la crisis de los años 90, la disciplina en los centros de trabajo llegó a su mínimo y las autoridades reconocieron que la productividad de sus empleados era muy pobre.
Lina Pedraza, una alta dirigente del Partido Comunista, también presente en la reunión reconoció que miles de trabajadores cambiarán sus hábitos de vida a partir de las nuevas resoluciones.