MOSCU . _ Los presidentes de Rusia y de China pidieron hoy a Irán que acate plenamente las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre su disputado programa nuclear.
Vladimir Putin y Hu Jintao también señalaron en un comunicado conjunto que sus países, miembros permanentes del Consejo de Seguridad, estaban dispuestos a buscar una solución al problema nuclear iraní que sea exhaustiva, a largo plazo, y mutuamente aceptable.
“Rusia y China exhortan a Irán a dar los pasos necesarios y constructivos para acatar las resoluciones del Consejo de Seguridad y las decisiones de la junta de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA)”, señaló el comunicado.
Los dos países añadieron que Irán tiene el derecho de buscar el uso de la energía nuclear con fines pacíficos y en cumplimiento de sus obligaciones bajo los términos del tratado que busca evitar la proliferación de las armas atómicas.
MEDIOS PACÍFICOS
También señalaron que la disputa entre Irán y la ONU debe ser resuelta exclusivamente a través de medios pacíficos.
Rusia, China y los demás miembros del Consejo de Seguridad votaron el pasado sábado para imponer nuevas sanciones a Irán, incluida la prohibición de las exportaciones de armas iraníes y el congelamiento de activos de 28 personas y organizaciones involucradas con los programas nucleares y de misiles de Teherán.
Irán rechazó las sanciones y anunció posteriormente la suspensión parcial de su cooperación con la AIEA.
El lunes, más temprano, la compañía estatal rusa que construye la primera planta nucleoeléctrica de Irán informó que Teherán había efectuado el primer pago para realizar esa obra.
La construcción de la planta atómica de Bushehr se pospuso durante varios meses, debido a una disputa sobre el financiamiento.
PAGOS REZAGADOS
“El hecho de que nuestros socios iraníes hayan superado sus dificultades es positivo”, dijo Atomstroiexport en un comunicado. Añadió sin embargo que el pago está todavía demasiado lejos de la plena compensación para el proyecto de Bushehr.
Moscú y Teherán tuvieron disputas sobre la financiación de la planta, y a comienzos de este mes, Rusia señaló que no se suministraría en marzo el combustible nuclear, como estaba previsto.
Los retrasos llevaron a que Rusia, que construye la planta en Irán, pospusiera en forma indefinida el comienzo de operaciones del reactor, previsto para septiembre.
Irán, por su parte, negó tajantemente que se hubiera rezagado con los pagos, y acusó a Rusia de ceder a las presiones estadounidenses para adoptar una postura más severa ante Teherán.