Las asociaciones, organismos no gubernamentales y las políticas de Gobierno no han llegado hasta los veteranos de guerra, quienes siguen esperando por una verdadera ayuda.
“Antes nos daban el fusil y todas las condiciones para la guerra, pero para la paz nadie nos da nada”, dice en forma de reclamo Eduardo Vanegas, presidente de la Asociación de Veteranos de Guerra del Ministerio del Interior.
Según el diagnóstico elaborado por la Asociación de Veteranos de Guerra del Ministerio del Interior, las madres de los muertos durante la guerra son las más desprotegidas, porque “mataron a sus hijos, y ahora viven con el dolor y en la total miseria porque nadie les ayuda”, explicó Vanegas, quien representa a cerca de cinco mil veteranos de guerra.
La falta de acceso a capacitaciones, legalización de terrenos y facilidades de crédito son parte de los principales problemas que agobia a los veteranos, explicó por su parte Daysi Urbina, miembro de la asociación.
“Nadie nos da respuesta”, criticó.
Además de la falta de oportunidades, los veteranos también se quejan de la mala atención médica para tratar las discapacidades provocadas por las guerras y los traumas creados por la misma razón.
“Hay muy buenas construcciones de instituciones de salud, definitivamente que están las estructuras, pero no el personal, porque el poco que está en las unidades no está bien capacitado. La falta de medicamentos también es un problema”, indicó Consuelo Molina, miembro de la brigada médica de la asociación.
A su juicio, los gobernantes “nunca se han enfocado en los retirados de guerra por eso todo esta igual o peor”.