Hace un año Devern Hansack estaba peleando por la vida en alta mar. Ahora ha dedicado todas sus energías a asegurar su futuro y el de su familia a través del beisbol profesional con los Medias Rojas de Boston.
Así que aunque no deja de desilusionar su descenso a Triple A, si se observa con detenimiento todo lo que él avanzó, se podrá captar que no debe haber ningún drama. Está en el sistema. Sólo necesita seguir haciendo lo que ya probó hacer bien, y es pelear por la vida, por su futuro y el de los suyos.
¿Por qué lo bajaron es la pregunta natural? Porque su contrato es flexible. Lo podían bajar sin dejarlo expuesto a que otro equipo lo tome. Además, en Boston hay confianza en el pitcheo que se tiene a mano.
“En este momento no había espacio para que Hansack abriera juegos y nosotros queremos que vaya a las Menores a abrir juegos y saber que podemos contar con él ante cualquier necesidad en esa área”, dijo el mentor Terry Francona.
De todas formas esta decisión significa otra interesante prueba para el carácter de Hansack, quien hizo todo lo que estaba a su alcance para hacer el grado, pero la abundancia de pitcheo y razones administrativas lo tienen de vuelta en las Ligas Menores.