SAN JOSE. - Los padres de los quintillizos nacidos el jueves en la capital costarricense recibirán unos 1,318 dólares que forman parte del salario de marzo del presidente Oscar Arias, equivalente a unos 8,500 dólares mensuales.
"Esta es una pequeña contribución que hago con mucho cariño y que espero les ayude a sufragar los múltiples gastos que tendrán a partir de ahora para sacar adelante a sus niños", manifestó el mandatario en un comunicado de prensa al lanzar un llamado para que "ojalá muchos puedan ayudarlos".
El gobernante destacó que "recibir cinco hijos es una bendición inigualable, pero es importante apoyar a esta familia trabajadora para que pueda ajustarse a un cambio tan grande".
Arias es padre de dos hijos, ya mayores de edad. Días atrás había oficializado su intención de donar el 50% de su ingreso como presidente a asilos de ancianos y el resto lo repartiría en donaciones escogidas a su discreción.
Los hermanos Isaac, Raquel, Arianna, Dereck y Samuel nacieron el jueves en el céntrico hospital Calderón Guardia. Su padre, Gerner Guzmán de 38 años, labora en el ministerio de Trabajo y la madre, Gabriela Rodríguez de 30, es estilista, detalló el boletín de Presidencia.
En declaraciones al diario Al Día, Guzmán explicó que él y su esposa intentaban tener hijos desde hace 12 años, cuando se casaron. Algunos problemas de salud obstaculizaron un embarazo normal así que acudieron a la inseminación artificial, logrando un embarazo hace ocho meses.
"Primero nos asustamos pero luego nos dimos cuenta que era una bendición", manifestó el padre. Los bebés permanecerán en el hospital entre uno y dos meses hasta que se desarrollen por completo.
Este es el tercer nacimiento de quintillizos en los últimos tres años, luego que en noviembre del año anterior Priscilla Vílchez y Víctor Trejos tuvieran tres niños y dos niñas. En el 2005 la pareja de Silvia Araya y José Cardona recibió cuatro niñas y un varón. En ambos casos falleció uno de los bebés poco después.
Araya y Cardona confirmaron que ellos recurrieron al método de fertilización in vitro pero en Panamá, debido a que el procedimiento es prohibido en Costa Rica desde el año 2000 por decisión de la Sala Constitucional, lo que provocó una denuncia un año después ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que aún se mantiene en curso.