San José. - El Estado reclamará 135.2 millones de dólares por los daños causados por el presunto caso de corrupción contra la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), en el que se ha involucrado al ex-presidente Rafael Angel Calderón.
El monto, que responde a daño social, económico y moral, se desglosa en dos partes: 89 millones de dólares que pide la Procuraduría General de la República (PGR) y 46.2 millones de dólares solicitados por la CCSS.
Estas son dos acciones civiles independientes que serán agregadas a la acusación que la Fiscalía presentó la semana pasada contra el ex mandatario Calderón, el ex presidente de la CCSS, Eliseo Vargas y seis personas más.
La procuradora general de Costa Rica, Ana Brenes, confirmó la solicitud de ese ente en declaraciones publicadas hoy por la prensa local, pero explicó que no puede detallar a fondo la forma en que se calcularon los daños.
Por su parte, el presidente de la CCSS, Eduardo Doryan, confirmó la cantidad reclamada por la entidad que se desglosa en 31.2 millones de dólares por daño material y 15 por el daño moral que sufrió la institución.
LA ACUSACIÓN
La semana pasada el Ministerio Público presentó la acusación formal por los delitos de corrupción agravada y peculado en contra del ex presidente costarricense Rafael Angel Calderón (1990-1994) y siete personas más, entre ellos funcionarios y directivos de la Caja.
La acusación se oficializó más de dos años después de que estallara el escándalo de corrupción por el aparente desvío de fondos de un préstamo de 39.5 millones de dólares que la CCSS adquirió con el Gobierno de Finlandia para la compra de equipo médico.
De ese dinero, el ex presidente, que actualmente está en libertad condicional, presuntamente recibió en una cuenta suya en Panamá una comisión de 520,000 dólares.
Del préstamo, aprobado en 2001, supuestamente fueron repartidos cerca de ocho millones de dólares en comisiones entre políticos y funcionarios públicos y directivos de la institución.
Ahora, un tribunal penal deberá decidir si el caso se eleva a juicio o se desestima.
Calderón, quien anunció su aspiración a la reelección presidencial para el periodo 2010-2014, se ha mostrado satisfecho por la presentación de la acusación y asegura que demostrará su inocencia.
Por este caso, el ex mandatario pasó casi un año en prisión preventiva, luego gozó del beneficio de casa por cárcel y por último, se le levantó esta restricción y se le emitió una orden de no salir del país y firmar cada dos semanas en los tribunales.