Familiares de la ciudadana nicaragüense Ligia Hernández Alvarado, de 41 años, asesinada el pasado miércoles en una zona residencial de Costa Rica, demandarán de las autoridades policiales y judiciales de esa nación vecina una mayor investigación de los hechos.
Su familia esperaba anoche el arribo a Nicaragua de los restos de Hernández Alvarado para ser trasladados a su ciudad natal, Estelí, donde sus familiares, vecinos y amigos le darán sepultura en horas de la tarde de este sábado.
Carlos Hernández Alvarado, hermano de Ligia Hernández, dijo que solicitarán se esclarezca lo sucedido y se realicen todos los esfuerzos por capturar a los asesinos de su hermana, quien deja en la orfandad a 7 hijos, de 5 y 24 años, seis mujeres y un varón.
También pedirán al señor Ricardo Toledo, propietario de la casa donde fue asesinada la nicaragüense Ligia Hernández Alvarado, indemnice o brinde una ayuda a los siete hijos que perdieron a su madre en Costa Rica, debido a que algunos de ellos están en edad escolar.