Los ojos de la señora Maritza Padilla se encontraban llorosos, iguales a los de un personaje de la telenovela La Esclava Isaura, a la cual ella no le prestaba atención porque su sala se encontraba llena de policías encapuchados en busca de drogas.
Los efectivos encontraron 159 bolsitas de “crack ”, suficientes para marcar 3.2 gramos en la pesa digital que utiliza la Policía.
Eso no fue todo. José Adolfo Padilla, de quien no se pudo determinar si era hijo o sobrino de la señora Padilla, en un pequeño cuartito al fondo de la casa, tenía escondidas otras 300 bolsitas de piedras de cocaína.
Éstas equivaldrían a unos 5.2 gramos, de acuerdo a estimaciones de los policías que participaron en este operativo ocurrido la noche de ayer en el barrio La Primavera, precisamente del paso a desnivel en Portezuelo, seis cuadras hacia el norte y tres al este.
LUGAR Y HORA EQUIVOCADOS
Sentados en el suelo y esposados, dos compradores de drogas refunfuñaban por su mala suerte.
Negociaban la compra de unas cuantas piedras, cuando fueron sorprendidos por el operativo de la Policía.
Estas piedras pueden costar unos 20 córdobas en la calle. Es la variedad de droga más barata en este vicioso mercado.
La señora Padilla, haciendo lo que usualmente se hace cuando atrapan a alguien con drogas en su casa, negó ser la dueña de las piedras de cocaína. Pero estaba bastante impasible ante los señalamientos de los oficiales.
Uno de éstos, incluso, la calificó como una “expendedora consciente”, ya que ante los oficiales sí habría reconocido con calma ser la dueña de la sustancia ilegal.
Extraoficialmente, los oficiales comentaban que la casa de Padilla es un expendio conocido en el sector y supuestamente no era la primera vez que la Policía la detenía por este mismo delito.
Padilla, su familiar y los dos compradores finalmente serían llevados al Distrito Seis de la Policía, conocido como La Subasta.
Al encaminar a todos los detenidos hacia los vehículos, la señora Padilla avanzaba ya un poco más resignada.
Los quiebres a pequeños expendios de droga se han multiplicado en el barrio La Primavera, indicó la Policía.