De forma inesperada, Ardeshir Zack Asgari, ex miembro del ejército iraní, llegó a la presidencia de la Federación Nicaragüense de Lucha Aficionada.
Hasta hace poco, lo único que se conocía de él, es que había sido campeón mundial de lucha, o por lo menos, eso fue lo que él declaró públicamente.
Pero una investigación de LA PRENSA revela que nunca alcanzó tal cetro y muestra además episodios sobre su pasado en Irán y EE.UU.