El enfrentamiento entre el Presidente estadounidense George W. Bush y el Congreso se intensificó este viernes cuando la Cámara de Representantes adoptó un proyecto de ley para financiar la guerra, pero que incluye un calendario de retiro de tropas para el 2008.
Los legisladores decidieron fijar el fin de la intervención militar en Irak en agosto del 2008 a más tardar, desafiando una amenaza de veto presidencial.
Por 218 votos contra 212 y una abstención, la Cámara de Representantes, controlada por la oposición demócrata, adoptó una partida presupuestaria de cerca de 124 mil millones de dólares principalmente destinados a financiar operaciones militares en Irak y Afganistán en 2007.
Los demócratas adjuntaron a este proyecto una medida que exige que el retiro de tropas comience a más tardar en el 2008. Estados Unidos tiene cerca de 140 mil militares en Irak.
SERÁ VETADO
De todas formas, el texto no tiene posibilidades de ser promulgado. El presidente George W. Bush ha reiterado su oposición a la medida y, en momentos que los legisladores aprobaban la iniciativa, la Casa Blanca reiteró que será vetada.
“El Presidente opondrá su veto a ese proyecto de ley y lo hará porque a pesar de que da lugar al financiamiento deja maniatados a los generales, coroneles... y todos los demás” militares, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow.
“El Congreso sabe perfectamente que el proyecto de ley que está debatiendo en la Cámara, y una medida muy parecida que debe ser debatida en el Senado, serán bloqueados por un veto”, aseguró Snow.
“¿Por qué pasar por este ejercicio (...) cuando, en la práctica, se sabe que no va a ninguna parte, y que la necesidad de financiar a las tropas es urgente?”, se preguntó Snow.
EL COSTO DE LA GUERRA
“Es un voto para cambiar realmente la orientación del conflicto”, aseguró por su parte el influyente legislador demócrata Rahm Emanuel, señalando que los cuatro años de guerra se traducen actualmente en cerca de 3 mil 200 soldados estadounidenses muertos, 25 mil heridos, y “una reputación (de Estados Unidos) manchada en todo el mundo”.
“Financiaremos a los militares, pero con una diferencia fundamental” de la estrategia de Bush: “ordenaremos a los iraquíes asumir sus responsabilidades”, explicó además Emanuel.
El texto exige en efecto que el presidente Bush certifique en este año que el Gobierno iraquí asume sus compromisos, sin que el retiro se empiece inmediatamente.
“Esto no tiene nada de un retiro precipitado”, señaló el líder de la mayoría Steny Hoyer.
De hecho, la prudencia del calendario decepcionó al ala izquierda del partido, que considera que la mayoría demócrata fue elegida en noviembre con el mandato de terminar una guerra cada vez más impopular.
“Si se quiere la paz, es necesario votar ahora por la paz, detener el financiamiento de la guerra”, dijo por su parte el representante Dennis Kucinick, candidato a la investidura demócrata para las elecciones presidenciales del 2008, que encarna el movimiento antibélico.
Una de sus colegas, Barbara Lee, explicó su dilema: “Me encuentro en la difícil posición de tener que escoger entre financiar la guerra o establecer un calendario para terminarla”.
El Senado, donde los demócratas intentaron en vano la semana pasada votar un calendario de retiro de tropas, deben debatir una partida presupuestaria la semana próxima, luego de lo cual ambas cámaras deberán coordinar sus respectivas versiones.