La vocación transnacional de las pandillas maras y su creciente relación con el crimen organizado como el narcotráfico fueron algunos de los aspectos desmitificados por un estudio de académicos de Centroamérica, México y Estados Unidos presentado el jueves en México.
“Hay algunas exageraciones mediáticas en el fenómeno de la mara”, cuyos miembros son utilizados a veces como “chivos expiatorios”, aseguró el director de la Red Transnacional de Análisis sobre maras del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Rafael Fernández.
Los analistas que investigaron a estas pandillas juveniles que surgieron en comunidades de inmigrantes de ciudades estadounidenses como Los Ángeles y San Diego y se extendieron a sus países de origen con las deportaciones, reconocieron que tienen un carácter confederado y una estructura jerárquica frente al carácter más local de otros grupos violentos.
Sin embargo, negaron que conformen redes transnacionales en Mesoamérica y la mayor parte de sus componentes no ha salido de su ciudad y no conocen a miembros de maras de otros países.
ES UN MITO
“La naturaleza transnacional y criminal de las maras es bastante limitada”, asegura el estudio titulado “Pandillas juveniles transnacionales en Centroamérica, México y Estados Unidos”.
“No hay información clara que sustente la tesis de que las pandillas estén operando a nivel transnacional como una red organizada a través del corredor de Mesoamérica”, explicó Janet Aguirre, de la Universidad Centroamericana en El Salvador, que estudió el fenómeno en este país, Honduras y Guatemala, la zona más afectada por las maras.
NO EXISTEN EN NICARAGUA O MEXICO
De hecho, según el estudio, el fenómeno mara en México y Nicaragua prácticamente no existe.
En México, donde Carlos María Perea, de la Universidad Nacional de Colombia, analizó la situación en las ciudades de Tapachula (sureste), México, Morelia (centro) y Tijuana (fronteriza con Estados Unidos), detectó pandillas locales integradas por mexicanos que incluso rechazan la posibilidad de dejar espacio a centroamericanos.
Tan sólo en Tapachula, fronteriza con Guatemala, encontró presencia de mareros centroamericanos, pero en contra de lo sucedido hace un par de años, éstos ya no representan un problema de seguridad nacional.
En Nicaragua, según José Luis Rocha, de la Universidad Centroamericana de Managua, aspectos como la menor emigración hacia Estados Unidos, los procesos de democratización y militarización tras la guerra civil y la política integral hacia las pandillas juveniles implementada por sus gobiernos han impedido la presencia de maras.
Respecto a la relación de las maras con el crimen organizado, especialmente con el narcotráfico, de la que han advertido algunos gobiernos en los últimos años, Aguilar afirmó que “no hay datos contundentes que indiquen que efectivamente la pandilla está siendo absorbida por el crimen organizado”.
JEFES MILITARES SE REUNEN EN HONDURAS
Los jefes militares de cuatro países centroamericanos discutieron en Honduras medidas conjuntas para combatir el narcotráfico y otros delitos en esta región, informaron ayer fuentes castrenses.
El Consejo Consultivo de la Conferencia de las Fuerzas Armadas de Centroamérica (C-FAC) se reunió el miércoles en el puerto de La Ceiba, en el Caribe hondureño, unos 400 kilómetros al Norte de Tegucigalpa, dijo a ACAN-EFE un portavoz militar en esta capital.
Explicó que el objetivo del encuentro fue “coordinar acciones conjuntas” entre las fuerzas militares de los cuatro países, con base en acuerdos regionales de cooperación.
MILITARES DE LA REGIÓN VEN RELACIÓN CON NARCOS
Vázquez explicó que los jefes militares analizaron problemas comunes en Centroamérica como el crimen organizado, en particular el narcotráfico, además de la cooperación ante desastres naturales.
El narcotráfico “afecta el desenvolvimiento de toda la ciudadanía” y está relacionado con “otro tipo de delito como el accionar de las pandillas juveniles”, apuntó el oficial hondureño, pero descartó que Honduras u otro país de la región puedan convertirse en un “narco-Estado”.
Centroamérica es una región de tránsito de cargamentos de droga enviados de América del Sur hacia Estados Unidos y Europa.
“Analizamos todos los años toda la problemática a nivel regional y también cómo podemos cooperar”, dijo el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Romeo Vázquez, en declaraciones publicadas hoy por el diario local Tiempo.
Explicó que el Consejo Consultivo elevará sus conclusiones y recomendaciones al Consejo Superior de la C-FAC, integrado por los ministros de Defensa de los países miembros.
Además de Vázquez, en la reunión participaron el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Armada de El Salvador, general Jorge Alberto Molina Contreras; su homólogo del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés Castilla, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional de Guatemala, general Mario Alberto Aguilar Bran.