El subprocurador de Derechos Humanos, Adolfo Jarquín Ortel, reiteró que no ha participado en supuestos malos manejos que le achacan en un avance de auditoría que la Contraloría General de la República (CGR) practica en la Procuraduría de Defensa de Derechos Humanos (PPDH).
Además dijo que fue marginado de toda la administración y dirección de esa institución, la que ha sido asumida únicamente por el procurador Omar Cabezas, quien según Jarquín cuando le ha tocado ausentarse de sus funciones “se ha llevado el cargo al exterior”.
Jarquín envió una carta a la CGR en la cual señala que de los presuntos hallazgos en esa institución no fue informado, “violando las normas gubernamentales que como funcionario público afectan mis derechos humanos y constitucionales”.
“No he tomado decisiones administrativas, no he firmado erogaciones de fondos, no he contratado personal, no he despedido personal, en fin no he tomado ninguna decisión”, manifiesta Jarquín en la misiva dirigida a la CGR.
En la edición del 21 de marzo, LA PRENSA publica que un primer informe ejecutivo de la auditoría que realiza la CGR en el presupuesto del 2005 de la PDDH no se contemplaban pasajes ni viáticos al exterior, sin embargo, se gastaron 667,339 córdobas en base a ese concepto.
Ayer Jarquín insistió en que desconoce el informe “y si tienen hallazgos todo tiene explicación en la vida”.
NINGÚN PAPEL
“El combustible, celular, el gasto en papelería y hasta el papel higiénico yo lo compro”, destaca Jarquín, quien le pidió a la Contraloría le remita el informe para conocerlo.
El subprocurador confirma que únicamente decide en su oficina, pues el procurador no le permite que ejerza sus funciones.
Hay que destacar que el procurador Omar Cabezas se encuentra en Ginebra, Suiza.