El Poder Judicial costarricense descartó que el crimen contra la nicaragüense Ligia Hernández Alvarado, quien fue asesinada el miércoles junto a un vecino del ex candidato presidencial, Ricardo Toledo, haya sido por venganza.
La tesis que las autoridades manejan es que el móvil del crimen fue el robo, pues en el carro, en que los asaltantes huyeron, encontraron un televisor y unas joyas de fantasía sustraídas de la casa de Toledo.
El día del crimen Toledo criticó la labor del Poder Judicial porque aseguró que los mismos antisociales que mataron de dos disparos en el abdomen a la nicaragüense, fueron los que una semana anterior le advirtieron que regresarían a matarla, después que ella llamó a la Policía al momento que dos sujetos intentaban penetrar en una vivienda vecina.
Al respecto, el Poder Judicial dijo ayer que las identidades de un joven de 17 años de apellidos Castillo Fuentes y otro de 18 años, de apellido Quirós, detenidos el viernes 16 de marzo y que luego fueron liberados, no corresponden a los nombres de los tres capturados la noche del miércoles por este doble homicidio.
Los sospechosos detenidos por asesinar a Hernández Alvarado y a un vecino llamado Werner Bohl Shadermartoni, son cuatro: uno de apellidos Solís Arguedas, otro Umaña Montero, un tercero Rueda Cambronero y un cuarto de apellido Vargas Barbosa.
La esposa de Toledo, Marta Lora, relató que a eso de las 6:45 de la tarde del miércoles, mientras ella entraba a su casa por el garaje, los sujetos se introdujeron y la obligaron a bajarse de su carro, golpeándola en la oreja, uno de sus brazos, la boca y barbilla. Dice que no observó cuando le dispararon a la nicaragüense porque quedó inconsciente y los asaltantes penetraron al resto de la casa.
¿EX DIPUTADO XENÓFOBO?
Hernández Alvarado será repatriada hoy con ayuda de sus patronos y la Embajada de Nicaragua. Su crimen causó mucho asombro entre los inmigrantes nicaragüenses que no se explican cómo un político como Toledo, tildado de xenófobo, tenía laborando en su casa a una nicaragüense.
Toledo fue uno de los principales impulsores de la actual ley migratoria represiva, que impide la contratación de extranjeros ilegales.
Hernández Alvarado era oriunda de Estelí y deja a su esposo con cinco hijos.