La pérdida de 15 reses en Camoapa dejó al descubierto las irregularidades en que incurría la Alcaldía de ese municipio, que permitía a los comerciantes de ganado sacar animales de esa zona sin exigirles las cartas de venta u otro documento que certificara la legalidad de su procedencia.
Las 15 reses fueron robadas el 9 de agosto del 2006 de la finca San Miguel, propiedad de la familia Alvarado Obando y según las investigaciones, el ganado fue sacado de ese municipio junto a otras reses, cuya salida fue autorizada por la Alcaldía de Camoapa, departamento de Boaco.
El ganado fue sacrificado en el matadero de Nandaime, departamento de Granada y fue llevado hasta ese lugar por el señor Rosalío Téllez, ganadero del municipio de Camoapa.
Preguntado sobre el tema, el alcalde de ese municipio, Orlando Ruiz, informó que le comuna les pide hasta después los documentos a los comerciantes de ganado para agilizarles el proceso y que éstos puedan traficar con sus animales sin pérdida de tiempo.
Agregó que mediante ese arreglo, el comerciante podía presentar las cartas de venta de cada uno de los animales que lleva en tránsito, hasta después de haberlos sacado de la zona.
Explicó también que la Alcaldía hace ese tipo de arreglo sólo con aquellos compradores de ganado que gozan en la comuna de cierta confianza.
La licenciada Emelda Alvarado Obando, una de las afectada por la pérdida de las 15 reses, aseguró que ese procedimiento fue precisamente lo que le facilitó a los que se le robaron el ganado de su familia poderlo sacar del municipio.
Agregó que el caso fue denunciado en la Policía de Camoapa, donde responsabilizó directamente al ganadero Rosalío Téllez y a otras personas que estarían involucradas en la desaparición de sus reses.
Además dijo que se reserva el derecho de denunciar también al alcalde Orlando Ruiz en la instancia correspondiente.
El Plan de Arbitrios Municipal señala en el Artículo 31 que “la carta de venta de ganado deberá ser autorizada por el alcalde del municipio donde el vendedor tenga matriculado el fierro. Para tramitarla se requerirá la presencia del vendedor, que deberá presentar para ello el original de la carta de venta anterior con el fin de anularla o anotar en ella las reses, objeto de venta y abonar la tasa establecida en función del número de reses vendidas”.
Sin embargo, el ingeniero Ruiz asegura que con el hecho de permitirle a algunos ganaderos presentar las cartas de venta hasta después de haber traficado con sus animales no violenta ninguna ley, porque es una medida administrativa, que según él, se practica en otras alcaldías del departamento de Boaco.
Tampoco cree que esa medida facilite el pase de animales robados, tal y como asegura la licenciada Alvarado Obando.
No obstante, la Policía de la localidad en alguna medida coincide con la versión de la afectada, pues considera que con ese método se podían pasar animales, cuyos documentos presentan alguna inconsistencia.
“El arreglo era llevarse el ganado y posteriormente llevar los documentos legales. Revisando esa situación detectamos que eso facilitaba el traslado de animales robados”, expresó el jefe de la Policía en Camoapa, subcomisionado Julio César Espinoza Aragón.
Señaló que hasta el año pasado a la Alcaldía le correspondía dar la guía de salida de las reses y si la Alcaldía fallaba, también la Policía fallaba, porque era la comuna la que debía dar fe de que los animales en tránsito estaban debidamente registrados en la municipalidad “y en ese sentido yo no tengo porqué dudar del documento que le extendía la Alcaldía a los compradores de ganado”, dijo Espinoza Aragón.