Decenas de capitalinos marcharon hoy por las calles de Managua para protestar contra las sanciones penales y multas dictadas por el Parlamento para todas aquellas personas naturales o jurídicas que roben agua, energía eléctrica o telefonía.
La marcha, convocada por el Movimiento Comunal, no gubernamental e integrado por miembros de la sociedad civil, se realizó sin ningún incidente y custodiado por oficiales de seguridad.
Orlando Ortega, dirigente de ese comité popular, explicó que el objetivo de esa demostración popular es para rechazar las multas de hasta cinco mil córdobas (275 dólares) al mes, aprobadas por la Asamblea Nacional en sesión plenaria del 8 de marzo pasado, contra los que roben agua potable, electricidad o telefonía.
Las personas o empresas privadas que "roben" menos de 275 dólares en el consumo mensual de uno de esos servicios públicos también serán sancionadas, con multas que pueden incluso duplicar la cantidad del fraude cometido, pero en estos casos no se establecen castigos penales.
No obstante, el dirigente comunal admitió que la marcha en Managua no contó con el respaldo popular esperado.
El Movimiento Comunal esperaba movilizar en esta demostración a entre 800 y 1.000 personas, sólo de barrios de Managua, sin embargo, diversas fuentes calculan que a lo sumo marcharon unas 200 personas en esta capital.
La marcha salió de la rotonda de Metrocentro y terminó frente a las instalaciones del edificio Pellas, centro de Managua, donde está ubicada la oficina de la empresa española Unión Fenosa, la encargada de distribuir la energía, ante la cual pidieron que "se vaya" de Nicaragua y la re-nacionalización de los servicios básicos.
Ortega dijo que, con motivo del Día Mundial del Agua, también se realizaron movilizaciones de pobladores en las cabeceras del país para rechazar la cárcel por robo de agua y energía.